Cargando indicadores...
Córdoba Logo
Imagen del artículo
Opinión

Propósitos de año nuevo

José Armando Benítez Tuirán
José Armando Benítez Tuirán
Columnista
9 de enero de 2025

Tras un año de mandato, alcaldes del país, especialmente en Córdoba, enfrentan críticas por inacción. Urge ejecutar planes, impulsar economías locales y priorizar el progreso sobre el espectáculo.

Por José Armando Benítez Tuirán Ya pasó el primer año para los alcaldes del país y en la mayoría de los municipios, en especial los del departamento de Córdoba, hay la sensación de que aún los nuevos gobiernos no arrancan. Es generalizada la parálisis institucional de muchas alcaldías que no han hecho más que continuar la inercia de las administraciones anteriores y su primer año de gobierno no ha sido más que un año perdido. Muchos solo pueden mostrar la llegada de programas del gobierno nacional como la entrega de tierras y poca cosa más. Ahhh pero eso sí, fiestas no han faltado en ninguno de los municipios, parece que lo de darle circo al pueblo aún funciona. Es hora de que los alcaldes comiencen a tomarse en serio el cumplimiento y la ejecución del programa de gobierno que propusieron al pueblo. Este año que comienza tiene que ser decisivo para la puesta en marcha de los planes municipales. Que se acabe el show y comience la acción, ya está bueno de anuncios y de poses, se necesitan hechos. La actividad financiera de muchos pueblos está ligada a la ejecución presupuestal de los municipios. Incluso en muchos pueblos la alcaldía ejerce el papel de máximo empleador y dinamizador de las economías locales. De aquí la necesidad de que, en este arranque de año, tan difícil económicamente para muchos hogares, se sienta el impulso que dan las arcas locales. Hay que ejecutar los presupuestos para que solucionen las problemáticas locales y de paso generen puestos de trabajo. Pero tan bien es necesario traer inversión estatal. Esta tierra está ávida de una transformación y ya llevamos un año de gobierno casi perdido. Es hora de comenzar a mostrar las ejecutorias, de que se vean los avances, de que la gente sienta que el progreso y la prosperidad continúan su marcha. Menos redes sociales y más acercamiento al pueblo de a pie, menos fiestas y más obras, menos politiquería y más política social… menos vanidad y más humanidad. Señores alcaldes, todo se acaba, incluso su mandato. No pasen como simples alcaldes del montón, háganse recordar como buenos mandatarios, como funcionarios públicos que mejoraron la vida de sus conciudadanos. Ojalá ese sea el propósito de año nuevo de todos los alcaldes del país.