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Opinión

Promesas, solo promesas…

Arianna Córdoba Díaz
Arianna Córdoba Díaz
Columnista
28 de julio de 2023

El salario de los congresistas colombianos aumentó a 43 millones de pesos, incumpliendo promesas de campaña. La subida, con un 14,62%, genera críticas y recuerda promesas políticas incumplidas.

Por Arianna Córdoba Díaz No solo el salario de los congresistas colombianos no bajó, este subió y por ello los denominados padres de la Patria, ganarán 43 millones de pesos y casi medio millón de pesos más, tras el incremento de 14,62% fijado en el decreto firmado esta semana por el Presidente de la República. Sí, eso se veía venir, otra promesa incumplida de varios hoy parlamentarios que en la campaña para hacerse elegir prometieron que la reducción de los sueldos de estos sería un hecho. Pero no, se aprecia una vez más que esto y los ojos de Dios, como dirían algunas amistades… no será lo que veamos. Se han mostrado indignados ante este aumento -totalmente legal, apegado a la ley- quienes incautamente creyeron cien por ciento las quiméricas propuestas de quienes hoy están en el Capitolio; no señores, no se pongan bravos ni se sientan frustrados, porque aunque alguno habrá tenido muy buenas intenciones para lograr que los congresistas se bajaran el sueldo eso no iba a ser posible, por lo menos, no por ahora. Ese fue quizás un tema de moda durante las campañas, pero no, resultó igual que otras promesas ya rancias que hacen los políticos cuando aspiran a cualquier corporación  como: "combatiré la corrupción con todas mis fuerzas" -pero terminan cogobernando con ellos- "acabaremos con el narcotráfico" -y este lo que hace es prosperar más- "le daré casa, carro y beca a todos" -sí, a todo su círculo cercano de colaboradores - "fortaleceré el sistema educativo" – pero este se debilita en todos sus niveles- "propenderé por la salud de todos con infraestructura y cobertura" – pero cierran centros de atención, se desvían recursos, se engordan los elefantes blancos de hospitales y clínicas que debieron ser- Así las cosas, estas promesas y otras más siempre incumplidas, deben llevar a la reflexión seria tanto a electores como a quienes aspiran a ser elegidos. Los primeros, no se ilusionen con la verborrea de un candidato a cualquier cargo o corporación, recuerden que "de eso tan bueno no dan tanto" y los segundos, por favor, sean más creativos: dejen ya de ofrecer lo mismo de siempre ya son pocos los que le creen y por favor, que sus metas sean realizables, no inventen trenes que cruzan el espacio ni Barbies vivientes, ofrezcan lo que puedan cumplir, el pueblo se los agradecerá.