Cargando indicadores...
Córdoba Logo
Imagen del artículo
Opinión

Procesos de paz

Fernando Negrete Montes
Fernando Negrete Montes
Columnista
12 de enero de 2023

En 1964, la "sublevación" de Marulanda Vélez marcó el inicio del conflicto armado colombiano. Sesenta años después, Petro impulsa un nuevo proceso de paz, en medio de incertidumbre económica y social.

Por Fernando Negrete Montes: Era el año 1964 cuando Manuel Marulanda Vélez (Tirofijo) y un grupo de campesinos se “sublevaron” en el sur del Tolima contra el gobierno conservador de Guillermo León Valencia por la perdida, entre otros, de 1.500 reses, situación que más tarde se convirtió en un conflicto armado cuando Marulanda y sus hombres abrazaron las ideas comunistas y pretendieron tomarse el poder por la vía armada, acercándose al mundo soviético. Casi dos años antes, Fabio Vásquez Castaño y un grupo de 18 estudiantes becados por el gobierno de Fidel Castro se fueron a Cuba y organizaron lo que más tarde se llamaría Ejército de Liberación Nacional, ELN, quienes pretendieron aplicar en Colombia la teoría del "foco guerrillero" a la manera como lo hizo Castro y sus hombres en Cuba en 1959, mientras en 1967 en el Alto Sinú y San Jorge, surgió el Ejército Popular de Liberación, EPL, de pura base paisa y orientación maoísta. Sesenta años después y en el ocaso de sus vidas, del fracaso de las negociaciones de paz con el gobierno de Belisario Betancourt, 1982-1986, de Cesar Gaviria en 1992 y de los diálogos del Caguán con Andrés Pastrana y que llevaron a los momentos más críticos de la violencia guerrillera en el país y del paramilitarismo, se convoca por el presidente Petro un nuevo proceso de paz múltiple. En el terreno quedan los acuerdos de paz con el M-19, EPL y otros grupos facilitado por la nueva Constitución de 1991, los acuerdos de Ralito con los paramilitares, la arremetida del gobierno de Álvaro Uribe Vélez contra las Farc con la política de seguridad democrática, el acuerdo de paz con las Farc en 2016, el nuevo fracaso con el ELN y la continua voladura al oleoducto Caño Limón Coveñas por esta guerrilla. Hoy el gobierno Petro "negocia" un proceso de paz bajo la regula de que basta enunciar un problema y enseguida se arregla y se va por el mundo pregonándolo y poco se hace realmente para atender los problemas que le interesan a la gente y cuando sobreviene una tragedia, se descubre la ausencia y gravedad de las cosas y se "explica su causa". En este "multiproceso de paz" no se dice nada sobre la suerte del Estado de derecho y la economía de mercado, aumentando la incertidumbre sobre lo que pueda pasar con las nuevas negociaciones y las reformas que se vienen con alta inflación, decrecimiento económico, desenfoque administrativo, corrupción, malestar social y decisiones equivocadas.