
Primero Córdoba

El "Primero Estados Unidos" de Trump contrasta con la apertura global. Colombia enfrenta desafíos similares. Es crucial priorizar lo local, enfocándose en proyectos clave para el progreso.
Por Fernando Negrete M. Donald Trump utilizó en su campaña presidencial el eslogan "Primero Estados Unidos" como respuesta a ocho años de gobierno de los demócratas encabezados por Barak Obama que supuestamente se preocupaban más por el bienestar del resto del mundo que de los propios, que unido a la guerra comercial con China y el endurecimiento de las medidas migratorias, pretendía un encerramiento de la mayor potencia económica y militar del mundo en los últimos cien años. El éxito de la administración estriba en poner "Primero a Córdoba" mirando hacia adentro, a lo que tenemos y descubrir las oportunidades. De vuelta los demócratas al poder con Joe Biden en 2021, se intenta recuperar lo perdido durante el mandato de Trump que buscaba el poderío económico al interior de los Estados Unidos, desconociendo que esto es posible solo si las relaciones internacionales entre los países son abiertas a los flujos de capitales, de mercancías, de talento humano y la integración entre las naciones, como lo demuestran las grandes potencias poseedoras de los mayores territorios, de forma individual o asociativa. Corolario de lo anterior, es la situación de los países africanos, latinoamericanos y parte de Asia, que fragmentados territorial e ideológicamente, no encuentran salidas a su pobreza y su población opta por migrar a Europa y Estados Unidos que actúan como imanes atrayendo a cientos de miles de personas que buscan mejores condiciones de vida que en sus países no tienen, con el riesgo de hacer una travesía que muchas veces termina en tragedia, situación que los "críticos" del sistema democrático pasan por alto y más bien la permiten para que los migrantes generen problemas en sus destinos. Aterrizando en Colombia observamos que vamos camino a la pérdida de cuatro años porque los cientos de propuestas y soluciones que se hicieron en la última campaña presidencial y que llevó al poder al llamado "Pacto Histórico", se está convirtiendo en el mayor fiasco porque no se avanza, no solo en lo económico, sino en las relaciones sociales, en la confianza, en la fe, en los valores, el cumplimiento, la educación, que permitan hacer florecer el optimismo y echar hacia adelante porque las personas no se sienten bien representadas, para vivir el presente con alegría y mirar el porvenir con esperanza. Y llegando a lo nuestro, el cambio de mandatarios locales en alcaldías y gobernación debe seguir la línea evolutiva de llevar hasta el final las obras que encuentren por el "camino" y centrarse en pocos proyectos básicos y de gran impacto y realizables para no seguir con la sinfonía de obras inconclusas que pululan por las entidades territoriales. El éxito de la administración estriba en poner "Primero a Córdoba" mirando hacia adentro, a lo que tenemos y descubrir las oportunidades para generar los recursos requeridos para hacer las inversiones que cambien nuestra modesta capacidad productiva y dar el salto, ahora sí, a una prosperidad en todos los niveles.