Cargando indicadores...
Córdoba Logo
Imagen del artículo
Opinión

Primera vuelta: ganadores

José Armando Benítez Tuirán
José Armando Benítez Tuirán
Columnista
11 de junio de 2026

La primera vuelta presidencial dejó, además de un gran ganador, Abelardo De la Espriella, a otros ganadores, entre ellos la Registraduría Nacional. No es ganadora porque haya tomado una posición política, sino porque, además de haber mostrado imparcialidad absoluta, exhibió rapidez en la entrega de los resultados, con una gran cobertura de control y observación. Tanto que la negativa a aceptar los resultados del presidente Gustavo Petro y del candidato Iván Cepeda se terminó diluyendo por su propio peso.

Otro ganador inesperado fue la opinión pública, pues por fin el candidato del Pacto Histórico aceptó medirse en un debate presidencial, hecho que había estado rehuyendo durante toda la campaña. Es verdad que es una estrategia. Quienes lideran las encuestas se niegan a los debates para evitar perder terreno ante los perseguidores, pero aquí lo importante es que finalmente podremos ver un cara a cara entre las dos fórmulas presidenciales que disputarán el balotaje el próximo 21 de junio. Gana también el segmento del país que teme a la realización de una Asamblea Nacional Constituyente, aquellos que creen que es la puerta de entrada al túnel que nos llevaría a convertirnos en Venezuela. La reculada del comité que la proponía es consecuencia directa del triunfo de De la Espriella sobre Cepeda. El gran ganador de la primera jornada electoral es el abogado cordobés Abelardo De la Espriella. Más de 10 millones de colombianos confiaron en su candidatura y lo tienen a las puertas de ser el próximo presidente de Colombia. El llamado outsider desafió a la clase política de este país, al centro, a la izquierda y a la derecha representada por el Centro Democrático, y contra pronóstico, se alzó con una victoria contundente de la que muchos todavía no se reponen. El llamado "Tigre", con su eslogan de "firmes por la patria", la camiseta de la selección colombiana de fútbol como símbolo y un mensaje directo contra los corruptos, logró de un solo plumazo lo impensable: derrotar en una misma cita electoral a Álvaro Uribe y a Gustavo Petro, los dos grandes caudillos y los varones electorales más decisivos de la historia reciente de Colombia. Abelardo De la Espriella ya derrotó al uribismo y tiene al petrismo tambaleando. Sin embargo, en su tierra, Córdoba, y en el resto del Caribe colombiano, perdió con Iván Cepeda. ¿Se subirán los cordobeses que no votaron en primera vuelta al bus ganador del Tigre?