
Por quién doblan las campanas

En La Habana, la Bodeguita del Medio reveló a Valmiro Sobrino la genialidad de Hemingway, autor de "Por Quién Doblan Las Campanas", influenciado por John Donne y su reflexión sobre la muerte.
Por Valmiro Sobrino Oliveros Conocía muy poco de Hemingway hasta cuando visité La Bodeguita del Medio en La Habana. Solo había leído de él hasta ese momento El Viejo y el Mar porque los jóvenes de mi generación estábamos alelados con el impresionante fenómeno del llamado boom de la literatura latinoamericana lo cual fue un fenómeno que puso de rodillas a los intelectuales del resto del mundo. Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Juan Carlos Onetti, Augusto Roa Bastos, Jorge Luis Borges, Miguel Ángel Asturias, José Donoso, Alejandro Carpentier, Joao Guimarães Rosa, Ernesto Sábato, María Luisa Bombal, subyugaron el espíritu mi generación. A nivel continental el más grande acontecimiento de la novelística latinoamericana de todos los tiempos, entre ellos hubo varios premios nobeles de literatura y en las universidades competíamos por el que hubiera leído alguna de sus últimas novelas en ese momento estelar de Latinoamérica. Las campanas pueden doblar en algún momento por cualquiera de nosotros. No te creas inmortal. Esa preocupación por lo nuestro me alejó del norteamericano Ernest Hemingway, quizá el mejor novelista que dio Estados Unidos en el siglo XX, premio nobel de literatura bien merecido, Una vez en La Habana visité un lugar icónico de esa ciudad llamada La Bodeguita del Medio. Es lugar obligado de todos los turistas y es una edificación pequeña en el corazón de La Habana vieja de dos plantas bastante estrechas pero que guarda una historia increíble. En sus paredes hay más de dos millones de firmas de grandes cantantes como María Félix y Jorge Negrete hasta grandes literatos y presidentes como Salvador Allende. Hemingway tenía allí una mesa reservada para degustar un excelente plato típico cubano pasado con un mojito que no puede faltar nunca y por eso escribió: "Mi mojito en la Bodeguita y mi daiquirí en el Floridita". Allí me interesé por continuar leyendo su obra: Por Quién Doblan Las Campanas. La crítica literaria dice que fue influenciada por el poeta metafísico inglés John Donne que dice en una poesía "La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad, por consiguiente nunca hagas preguntas por quién doblan las campanas; doblan por ti, doblan por mí". Las campanas pueden doblar en algún momento por cualquiera de nosotros. No te creas inmortal; las campanas como dijo el poeta, pueden doblar en cualquier instante por ti o, Oh infortunio de la existencia; hasta por mí.