
Plurium constupratorum

Fallece en Cartagena el ex magistrado Aníbal Pérez Chaín, reconocido catedrático de la Universidad de Cartagena. Su legado en la enseñanza del derecho y sus anécdotas perduran.
Por Miguel Mercado Vergara Hace pocos días falleció en Cartagena el catedrático y ex – Magistrado del Tribunal Superior de Bolívar Aníbal Pérez Chaín. Por la década del 70, junto con esclarecidos juristas de la heroica entre los que se cuentan los también desaparecidos Fabio Morón Díaz, Víctor León Mendoza, Carlos Villalba Bustillo, Augusto Tinoco Pérez, Antenor Barboza Avendaño, Álvaro Angulo Bossa, "El curro", Jorge Tirado Hernández quien está vivito y coleando, entre muchos más, integraba esa selecta nómina de educadores que brillaron con esplendor en la cátedra que cada uno dictaba en la facultad de Derecho de la Universidad de Cartagena en el viejo claustro de San Agustín. Pérez Chaín, con erudición y maestría, dictó Bienes que es uno de los libros que integran el universo normativo del código civil colombiano. Deleitaba con su metodología, la que siempre matizaba con la inteligente gracia del anecdotario Caribe que manejaba con singular estilo sin que desaparecieran en él el talante recio del educador nato que no sólo hacía comprensible el contenido de las normas de la codificación que enseñaba sino que dejaba impreso en el alumnado el mensaje práctico para enfrentar la dura realidad que significa el ejercicio de la abogacía. Su trato era afable y cordial en el trasegar ordinario. En cambio se le temía cuando había que enfrentarlo el día de esos temibles exámenes orales que usualmente se hacen en las facultades de Derecho en los que intervienen, además del titular de la materia, dos jurados más. Todo abogado que ha estado en estos afanes sabe lo que significa esa desdichada experiencia. Las anécdotas con Pérez Chaín, resultante de esos exámenes, son diversas. Alguna vez le preguntó a un estudiante que era la navegación a la sirga. Aturdido le respondió que se trataba de coger una embarcación en la bahía y salir para San Andrés. Su reacción fue estruendosa. A otro lo echó del salón cuando no supo explicar el contrato de corretaje. Tuve el infortunio de que un día me preguntaran qué era la plurium constupratorum. Sobresaltado contesté que era un asunto de prostitutas. La respuesta correcta era la negación de la paternidad si se probaba que, al mismo tiempo, la mujer había tenido coito con otro u otros hombres. Por lo menos recordastes tus tiempos clandestinos me dijeron con risotadas los jurados. Te ponemos 3 raspado, fue la calificación. [email protected]