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Opinión

Petróleo, gas y ruina

Félix Manzur Jattin
Félix Manzur Jattin
Columnista
14 de octubre de 2024

La suspensión de la exploración y explotación de petróleo en Colombia desata debate. En juego, el 40% de ingresos fiscales y una posible crisis económica. ¿Riesgos y alternativas?

Por Félix Manzur Jattin La decisión de no continuar con la exploración y explotación de petróleo y gas en Colombia ha generado un debate intenso, ya que representa casi el 40% de los ingresos fiscales del país. Al frenar estas actividades, el país corre el riesgo de enfrentar una grave crisis económica, dado que los ingresos por exportaciones de hidrocarburos son fundamentales para el presupuesto nacional. Arruinaría el andamiaje económico nacional. Presidentes de otras naciones le han advertido al gobierno de Colombia lo nefasto de detener la explotación de Petróleo y gas. ¿Cuál es el interés de dejar de explotar lo nuestro para beneficiar a Venezuela? ¿Por qué Ecopetrol ha caído en su capacidad accionaria, bursátil y de productividad? Además, la escasez de combustibles sería un detonante peligroso para el aumento de precios, afectando tanto a la población como a sectores clave como el transporte y la producción industrial. Actualmente, Ecopetrol, junto con alianzas estratégicas con multinacionales petroleras, tiene un papel central en la exploración y producción de petróleo y gas. Sin embargo, la falta de nuevos proyectos de exploración podría reducir drásticamente la capacidad productiva del país en los próximos años, generando una dependencia de las importaciones que aumentaría los costos de los combustibles. De hecho, se estima que, si no se reactiva la exploración, Colombia pasaría de ser un exportador a un importador neto de petróleo y gas en pocos años, lo que duplicaría los costos energéticos. Un modelo de política monetaria y financiera más efectivo, como el que aplican los Emiratos Árabes con el sistema "fifty-fifty", donde se distribuyen los ingresos por igual entre el Estado y las empresas privadas, podría ser la clave para llenar las arcas del país y financiar sectores vitales como la salud, la educación y la infraestructura. Bajo este esquema, Colombia podría atraer más inversión extranjera, aumentar la producción de hidrocarburos y garantizar que el Estado obtenga una parte justa de los beneficios, al mismo tiempo que protege los intereses nacionales. Reactivar la exploración y explotación con un enfoque balanceado y sostenible no solo aseguraría mayores ingresos fiscales, sino que permitiría al país aprovechar al máximo sus recursos naturales mientras transita hacia energías más limpias. En un contexto global de transición energética, Colombia debe encontrar el equilibrio adecuado entre desarrollo económico y sostenibilidad, sin sacrificar su bienestar económico a corto y mediano plazo.