
Perder puede ser Ganar

La adversidad forja el éxito. Superar los desafíos personales y profesionales, transformando la pérdida en oportunidad, es clave para la resiliencia. Descubre cómo la acción y la esperanza impulsan el crecimiento.
Por Glenda K. Fuentes Todo radica en cómo se vea, pero sobre todo en cómo se cuente. Si pudiéramos elegir lo que vivimos, seguramente escogeríamos las risas, los placeres, el bienestar, las sorpresas, el éxito y los grandes amores. Sin embargo, como en la carrera de cualquier atleta, la vida siempre tendrá sus lesiones. Dicen los grandes financieros y empresarios que perder es ganar, pero ¿cómo se aplica esta filosofía a la vida personal y profesional? Muchos de nosotros vivimos buscando una vida "perfecta" llena de logros y sin contratiempos. Sin embargo, la realidad es que la vida está llena de desafíos y obstáculos. Enfrentar estas dificultades puede parecer devastador en el momento, pero a menudo son las experiencias más difíciles las que nos preparan para el éxito futuro. Todo final siempre dará lugar a un nuevo principio, a pesar de no verlo cuando atravesamos la dificultad. Y esa ganancia disfrazada de pérdida la empezamos a ver cuando pasamos del victimismo a la acción, cuando transformamos un "pobre de mí" por un "¿Y ahora qué? ¿Cómo salgo de aquí? ¿Cuál es el nuevo camino?" Las respuestas a estas preguntas no solo pueden llegar a ser sorprendentes, sino también liberadoras. Imaginemos por un momento a esos jugadores de rugby de origen uruguayo que se accidentaron en la cordillera de los Andes cuando volaban hacia Chile. En medio del shock, del devastador panorama, la pérdida de algunos compañeros, a la intemperie en el frío extremo, sin comunicación ni alimentos suficientes, lograron encontrar la fuerza para sobrevivir. Sí, no todos vivieron para contarlo, pero se puede decir que cada uno luchó por hacerlo. Esta historia de supervivencia, relatada en libros y películas, es un poderoso ejemplo de cómo la adversidad extrema puede sacar el máximo potencial de cualquier persona y llevarla a realizar actos sobrehumanos que no solo transforman su vida, sino que impactan en la vida de los demás. Cada vez que estamos dispuestos a hacer las preguntas correctas frente a la situación enfrentada, no solo le estamos abriendo la puerta a un mundo de oportunidades e ideas, sino que además estamos pasando la página para escribir una nueva historia. He aprendido a través del dolor que la clave para la resiliencia es la confianza en el poder que tenemos, la libertad de elegir sin restricciones y la decisión de actuar con esperanza en el futuro. Y que el dolor que no se potencializa de forma positiva y productiva se canaliza hacia el resentimiento y al estancamiento de nuestro ser. Siempre habrá otra manera, otro amor, otro camino, otro trabajo, otra oportunidad, pero en especial otro día. Así que perder puede ser ganar si así lo decidimos.