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Opinión

Peligros de polarización política

Félix Manzur Jattin
Félix Manzur Jattin
Columnista
19 de junio de 2023

Latinoamérica enfrenta amenazas de polarización política, con riesgo de conflictos civiles. La historia colombiana advierte sobre las consecuencias del fanatismo y la división social.

Por Félix Manzur Jattin Colombia y Latinoamérica se sacuden con graves amagos de polarización política. Acudir a los pueblos para exacerbar los ánimos o posibles brotes vandálicos podría desencadenar conflictos y una guerra civil sin precedentes. Recordemos las aciagas épocas de liberales y conservadores que se mataron durante décadas y que los chulavitas y los cortes de franela o decapitaciones fueron frecuentes. La guerra de los mil días entre 1899 y 1902 dejó cientos de muertos y hasta la pérdida de territorios como Panamá. La Guerra de los supremos y muchas guerras más. Tratadistas e investigadores han estudiado este fenómeno de indigno fanatismo que carcome mentes débiles y alienadas a mesiánicos liderazgos. En política, la polarización es el fenómeno por el cual la opinión pública se divide en dos extremos opuestos. También se refiere a las facciones extremas de un partido político que ganan espacio o apoyo dentro del mismo. En cualquiera de los casos, como consecuencia de la polarización, las voces moderadas pierden poder e influencia. La polarización La polarización, por lo tanto, puede ser estudiada tanto como un estado, como un proceso. La polarización carcome mentes obnubiladas y perjudica el andamiaje pacífico de países y regiones; la utilización de las masas en provecho de caudillismo exacerba los ánimos llegan inclusive a enfrentar grupos étnicos tales como Afros contra indígenas y mestizos contra blancos. Como proceso se refiere al aumento de dicha oposición a lo largo del tiempo. El trapo rojo y el azul dejó por la confrontación partidista en Colombia más de trescientos millones de cadáveres. El término «polarización» viene de la ciencia política. Es una medida del apoyo del electorado a cierta figura política o posición; no es una evaluación o un juicio de valor acerca de una figura política. No significa que una figura política no sea necesariamente electa. Las figuras políticas pueden recibir una respuesta polarizada del público a través de sus propias acciones a través de giros históricos, o debido a fuerzas externas como el sesgo mediático. Los politólogos definen principalmente, la llamada polarización popular, que ocurre cuando las opiniones divergen hacia polos de distribución o intensidad.