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Opinión

Patologías de la riqueza en Colombia

Carlos Rodríguez Santos
Carlos Rodríguez Santos
Columnista
18 de abril de 2026

El carácter de las personas de la época colonial y moderna estaba influenciado por el "liberalismo", que le antecedió el "mercantilismo" como sistema económico del colonialismo, donde nace el latifundio y el latifundista,

"señor" que buscaba estatus y control social y no un empresario; dando como resultado que la economía actual sea un caos, por no desarrollarse discernimiento sobre cuáles son los bienes y servicios de libre mercado para capitalizar y generar riqueza, existiendo un "clasismo", en el que una élite extractiva ha venido detentando el poder político mediante el sistema corrupto de negociación del voto fundado en el "caciquismo" y con recursos del "narcotráfico", afectando la salud mental de la población, pues el colmo es que el vulnerable y el pobre defiende ese régimen.  Entonces, ¿cuál es la política pública que debe diseñarse y ejecutar un gobierno sensato para un verdadero cambio social? Para romper este ciclo, un gobierno "sensato" no requiere solo voluntad, sino "reingeniería estructural", puesto que la falta de discernimiento en bienes y servicios nace de una "economía de rentas"; además, la democracia no existe si el poder se compra con votos financiados con economías ilegales y si la población vulnerable defiende el sistema que la oprime, hay falla en la educación; factores que han degenerado en el fenómeno de "indefensión aprendida", donde la gente siente que nada cambiará. En efecto, la tierra es el pecado original, pues, para un "libre mercado sano", debe eliminarse la mentalidad de que la tierra es símbolo de poder, mediante una reforma agraria integral (más que solo tierra), pues el campesino debe convertirse en empresario del campo, creando una clase media rural, y ese es el "nudo gordiano", porque la élite extractiva está en el Estado: en el Congreso, en las notarías (claves para la titulación), en las entidades territoriales y, lo peor, en la justicia. Necesitándose una transformación del poder judicial y del ejecutivo en el territorio por medio de la construcción colectiva desde las regiones; además, el sistema educativo debe pasar de un modelo de "memoria y sumisión" a uno de "discernimiento y gestión". De modo que, si entre los candidatos presidenciales encuentras uno cuyo programa de gobierno se identifica con este análisis patológico, vote por él, ¡que es el cambio! Se las dejo allí.