
Pasó Halloween, llegó Navidad

No había podido definir el tema para escribir. Llegó un momento en el que pensé hacerlo sobre la economía de los países suramericanos, en especial, los que están ubicados en la Región Caribe del continente americano.
Por Francisco Montes Vergara No había podido definir el tema para escribir. Llegó un momento en el que pensé hacerlo sobre la economía de los países suramericanos, en especial, los que están ubicados en la Región Caribe del continente americano. No obstante, decidí ir primero a la iglesia y escuchar la palabra de Dios. Resulta que estando en la iglesia la idea que se vino a mi mente fue escribir sobre la época de Navidad. Me parece muy particular que después de la fiesta de Halloween llegue la de Navidad. En Halloween siempre suceden cosas no deseadas: peleas, muertes o intoxicaciones; por ejemplo. Es un día que tiene muchas críticas precisamente por todas las evidencias que se han generado a lo largo de los años. En medio de esto, cuando aún no se ha pasado el dolor, la tristeza o el descontento por los hechos sucedidos el día de las brujas, también llamado día de los niños o día de disfraces; llega la navidad para celebrar el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo. La época de Navidad coincide con las vacaciones de muchas personas. Es así como llegan los afanes de los viajes, los tiquetes, las reservas, la compra de regalos, los adornos navideños, la reserva de los pavos, las gallinas, la compra de ropa para estrenar el 24 de diciembre y el 31, las botellas de whisky, vino, la música de moda o la tradicional navideña que incluso algunas canciones son la versión antigua del reguetón por la letra que tienen; seguimos en la lista de prioridades con el aguardiente, los cerdos; en fin. Termina convirtiéndose esto en la antelación por encima de la reflexión y lo único importante: el nacimiento de Jesús. Ante la anterior situación se opaca lo primordial. Llegado el día, para algunos viene el estrés de alistarse rápido, el salón de belleza y ponerse el mejor vestido, camisa o pantalón porque hay que ir primero a la iglesia y salir del compromiso para no llegar tarde a la fiesta. Queda chuleada la ida a la iglesia y viene el desorden hasta horas de la madrugada. Los momentos de máxima emoción con el baile, mostrar la pinta de moda o los mejores pasos de baile llegan rompiendo la humildad y el recogimiento espiritual; así culmina la celebración del nacimiento de Jesús.