Cargando indicadores...
Córdoba Logo
Imagen del artículo
Opinión

Paréntesis

Olga Leonor Hernández Bustamante
Olga Leonor Hernández Bustamante
Columnista
27 de abril de 2024

En terapia, "poner entre paréntesis" miedos y prejuicios permite un cambio de actitud. Observar las emociones sin el peso de lo que asusta abre nuevas posibilidades.

Por Olga Leonor Hernández B. ¿Te das cuenta lo que te impones al hacer esa afirmación? Fue mi respuesta, una paciente cuando aseguró que nunca más iba a volver a enamorarse, a "caer" fueron sus palabras. Fue necesario observar sin tapujos los temores e intenciones que sostenían esa información, para, una vez reconocidos, contemplarse por fuera de ellos. Fue poner en un paréntesis sus miedos para poder comprender sus verdaderas posibilidades. "Percibo que sabes lo que quieres, tienes claro lo que esperas, pero no lo dices. Esperas que la vida siga su curso y las personas en ella tomen las decisiones. Terminas siendo como un barco de papel llevado a la deriva por la corriente, toda su fuerza está en no hundirse, no en escoger su curso". Con él nos fue necesario contemplar aquellas cosas que le hacían sombra a aquello que realmente quería, lo que obtenía al volverse un actor secundario, lo que ganaba al dejar de esperar y resignarse a recibir lo que fuera que la vida le diera. Fue poner entre paréntesis eso que lo frenaba, lo que lo limitaba, lo que había aprendido acerca de su lugar en el mundo, para poder verse completo y contemplar sus posibilidades. "Parece que sintieras que, si te permites estar triste, se amenaza la mujer positiva y valiente que has construido durante toda tu vida". Sus ojos abiertos fueron la respuesta. Nos dimos a la tarea de reconocer su resistencia, de observar con cuidado aquello que ese dolor llegaba a amenazar y las razones para no dejarlo entrar. Fue poner en paréntesis esa exigencia de ser siempre fuerte y mirarse completa con sus brillos y sombras. Me disculpan los expertos en fenomenología por seguramente plantear una obviedad: En terapia avanzamos cuando nos permitimos poner entre paréntesis los miedos, prejuicios, ansiedades y modos de enfocar lo que nos pasa. Para los no fenomenólogos: Husserl definió la Epojé fenomenológica como la "puesta entre paréntesis" no solo de las doctrinas o creencias que tenemos sobre la realidad, sino también de la realidad misma, con el objeto último de encontrar su sentido sin partir de premisas no comprobadas. Es un cambio de actitud. En consulta, mientras conversamos, vamos poniendo frente a los ojos lo que sentimos respecto a las cosas. Al reconocerlo, podemos ponerlo entre paréntesis, es decir, observarnos a nosotros mismos sin el peso de lo que nos asusta y contemplarnos en el marco de las posibilidades.