
¿Para qué sirve el congreso?

El próximo ocho de marzo se elegirá el nuevo congreso colombiano, se nota, vallas publicitarias van y vienen, afiches, stickers, caravanas y las fotos del aspirante cargando niños, abrazando viejitas y prometiendo el oro y el moro; nada nuevo, cada cuatro años es más de lo mismo.
¿Pero, realmente, el ciudadano promedio sabe para qué sirve el Congreso ¿Cuáles son sus funciones? Un congresista, ya sea que aspire a Senado o Cámara, no puede prometerles a sus electores lo mismo que promete un aspirante a alcaldía, gobernación o presidencia; sus actividades son adscritas a la rama legislativa y, por lo tanto, no les puede decir que va a construir puentes o pavimentar calles, eso no les corresponde. Y aunque los electores se estén muriendo de sed o ahogando en inundaciones, tampoco puede decir que les va a mandar a hacer acueductos o alcantarillados. Increíblemente, son muchas las personas que no lo saben, y caen en el error de dejarse engañar con falsas promesas o de pedir lo que no se puede. La función primordial del congreso es hacer leyes y entre las que más se destacan están sus funciones para promulgar, crear, modificar o eliminar leyes ordinarias. Tienen funciones protocolarias como la de recibir jefes de estados extranjeros o de gobierno de otros países y una muy importante es la de juzgar al presidente de la república, al fiscal general de la nación, a los magistrados de las altas cortes y a los miembros del consejo superior de la judicatura. La cámara, en la comisión de acusaciones, se encarga de la investigación y el senado del juicio. Ejercen además una función de control público, para que personas naturales o jurídicas declaren sobre investigaciones adelantadas por el congreso en el marco de su función judicial, y también tienen una función de control político citando a ministros y demás funcionarios de la rama ejecutiva y conocen sobre acusaciones que se formulen contra altos funcionarios del estado, removiéndolos a través de la moción de censura. Así que si su congresista favorito, ya sea que va por primera vez a aspirar o es repitente, le está prometiendo otras cosas; por ahí no es. Si encima ya lleva varios períodos en el congreso y aún no se le conoce la voz, por ahí tampoco es; y si teniendo la oportunidad de hacer un juicio e investigación seria que le hubiera ahorrado al país millones de pesos en desfalco y no lo hizo, por ahí sí que menos es. El votante maduro piensa en comunidad y no en individualidades, y si el candidato no aporta, lo mejor es que no reste.