
Para bajar, todo es válido

Ante las altas tarifas energéticas del Caribe, gobernadores y alcaldes buscan alternativas más allá de la transición energética. Reducir impuestos y gestionar proyectos renovables son claves.
Cualquier alternativa es válida para que los usuarios del servicio de energía tengan un alivio en el bolsillo, que en los últimos años ha sido fuertemente golpeado pagando las tarifas más costosas del país. Si bien la transición energética es una gran apuesta del Gobierno Nacional que debe trasladarse a los departamentos y municipios, esta es una salida a mediano y largo plazo, cuando en el Caribe el tema apremia. Sin embargo, esa no puede convertirse en una zona de confort para gobernadores y alcaldes, quienes deben gestionar la llegada de proyectos de energías renovables, pero también tienen que estudiar otras alternativas, porque lo que propuso el Gobierno de una disminución de la tarifa del 4 %, es insuficiente ante el precio del kilovatio hora que se paga en ciudades como Montería y Sincelejo, que supera los mil pesos. Bajar el porcentaje de impuestos como el de alumbrado público, como se ha propuesto desde la capital cordobesa es una posibilidad que permite ir mermando los costos de la energía en la región. Los mandatarios locales deben seguir escudriñando variantes para alcanzar lo que desde el Gobierno central se propuso pero no se ha cumplido, una tarifa justa de energía en el Caribe. Si el Gobierno no asume las pérdidas no técnicas con las empresas del sistema energético no habrá un impacto real en la tarifa.