
Observatorio: ecos de unas elecciones

Las elecciones del pasado 8 de marzo dejaron muchas lecciones y muchas cosas al descubierto, comenzando con lo que antes se llamaban partidos "históricos" ya que no lo son porque en cada elección se nota que van tendiendo a desaparecer y van mermando su representación en el Congreso.
En esas elecciones se demostró el decrecimiento de la clase política y el despelote electoral, todo esto es producto de la ausencia de partidos que, en la Constitución de 1991, por acabar con el bipartidismo, se crearon una serie de "partidos" y movimientos que se convirtieron en microempresas electorales para vender avales en cada elección y con la posibilidad de ir con listas abiertas. Cada aspirante a Senado se convierte en una campaña diferente, donde terminan elegidos los que más plata tengan dentro de su propia lista, sin ningún programa de gobierno ni ideología, como por ejemplo, en el partido verde, donde hay personajes tan visibles. Un partido como partido iría con lista cerrada. Por eso, los partidos que en esta legislatura tendrán mayor presencia en el Congreso son los que realmente se han organizado como partidos, con listas cerradas, como el Centro Democrático y el Pacto Histórico, partidos con ideologías, pero partidos como la "U", Partido Liberal, Conservador, Cambio Radical, ASI, Verdes, Dignidad, Somos Colombia, Ciudadanos y los 30 restantes no tienen ninguna identidad. Otro aspecto que dejo como falla en estas elecciones fue el mecanismo de las consultas. Se han convertido en una distorsión para sacarle plata al Estado. Como hay reposición de votos por esas consultas, se las inventan como sea. Por ejemplo, la consulta que se inventó Claudia López, que fue una consulta de "yo con yo", una consulta de uno, donde llevó a un "ilustre desconocido", donde no había confrontación, por lo que las consultas se han desnaturalizado. Recuerdo hace muchos años largos, cuando existía el bipartidismo, a los candidatos se escogían por medio de una convención: entonces hacían la Convención Nacional Liberal, o la Convención Nacional Conservadora, de donde salía el candidato presidencial, pero después con las consultas, y, como los partidos no están carnetizados, las consultas son abiertas y militantes de otros partidos pueden intervenir en cualquier consulta. Con el llamado "acuerdo de paz", donde el gobierno Santos le entregó el país a la guerrilla, esta vez se les acabó el “chupito” a los guerrilleros de las Farc que le habían entregado 5 curules en el Senado y 5 en Cámara sin hacer campañas que no llegaron al umbral, y Comunes desaparecerá.