Oasis
El concepto del infierno varía entre religiones, desde el Naraka budista hasta el Yahannam islámico. Estas creencias ofrecen perspectivas sobre la vida, la muerte y la superación personal.
Por: Gonzalo Gallo González En el budismo hay un lugar conocido como Naraka, uno de los seis reinos del Samsara. Ese lugar abarca los estados del alma tras la partida terrenal, es el inframundo, un lugar de tormento. Pero no consiste en un lugar definitivo, es solo un espacio transitorio. En el islam, el Corán señala un "lugar de fuego" y castigo en distintas ocasiones. Existe la tradición de que las almas infieles irán al Yahannam, que es como se conoce el infierno. En la cultura Maya Xibalbá es el inframundo al que se llega a través de cenotes o pozos enormes de agua. Los primeros cristianos comienzan a involucrar el Hades o infierno griego en la nueva religión. Hacia el siglo VI, se afianza la idea de que el infierno es un lugar de castigo por toda la eternidad. Nunca vives nada inútilmente, ya que toda experiencia te mueve a crecer y aprender algo. Lo importante es que tengas un espíritu fuerte para vencer los contrastes y superar las pruebas. Sabes que lo material es pasajero, y que todo es para tu bien, si lo tomas con paciencia y dulzura. A veces, debes ser inamovible como una roca y, a veces, fluye como el agua y déjate llevar. No cejes en tu empeño de ser mejor y, en épocas turbulentas, logra lo mejor con una confiada espera. Según la sabiduría china, la vida del hombre transcurre entre el agua y el fuego que se alternan. Sombra y luz se alternan, el derecho y el revés, el yin y el yang; días míseros y días felices. El sabio asume lo negativo y lo transforma con la magia del amor y una serena aceptación. Todo es gracia para un buen ser.