Oasis
En un mundo que prioriza lo racional, redescubrir los sentidos es clave para la felicidad. Disfruta oler, tocar, gustar, ver y escuchar; siente más, razona menos.
Por Gonzalo Gallo González Los sabios recomiendan agudizar los sentidos en un mundo que da tanta importancia a lo racional. Por eso, hay personas que lloran de alegría cuando recuperan hermosas sensaciones que habían olvidado. Lo más posible es que a ti te sirvan un plato y no te regales unos instantes para verlo y aspirar sus aromas. Hazlo y detente también antes de perfumarte. Date el placer de disfrutar las esencias por un buen tiempo. Haz lo mismo con todos tus sentidos. Valora la maravilla de oler, tocar, gustar, ver y escuchar. En otras palabras, no pases al lado de la felicidad; razona menos y siente mucho más. Hazlo y detente también antes de perfumarte. Date el placer de disfrutar las esencias por un buen tiempo. Pensar es necesario, pero no a costa de silenciar los sentimientos y perderse el encanto de los sentidos. Los terapeutas de pareja saben que el amor perdura si las parejas son sensibles y sensuales, con un aroma, una flor o una melodía. Acaso crees que no puedes avanzar un paso más, y la vida te resulta carente de todo propósito. Es duro, pero piensa: ¡qué maravillosa oportunidad de volver a empezar de nuevo! Lo puedes hacer si aceptas lo duro, te calmas, confías buscas ayuda y apelas a tus dones. Ten presente a Dios, deposita tu vida en él, y deja que conduzca tu caminar. Da continuas gracias por un nuevo día y por una nueva vida, por una oportunidad nueva. Date cuenta de que si no has cuidado tu ser, estás en un estado negativo y debes cambiar. Dios te dice: Llámame y te responderé. Estaré contigo en la dificultad. Te levantaré, pondré tus pies en el camino recto y guiaré cada uno de tus pasos. Estoy contigo siempre.