
¿Nueva constitución?

Las declaraciones de Petro sobre una nueva constitución reviven la famosa frase de Groucho Marx. El presidente busca reformar la Constitución, generando críticas y polémica política.
¿Nueva constitución? Dijo el comediante Groucho Marx, a mediados de los años 90's, una frase que marcaría su legado: "estos son mis principios, y si no le gustan, tengo otros". Marx fue un brillante comediante cuyas intervenciones fueron siempre irónicas e inteligentes. Hoy lo recordamos luego de oír el más reciente discurso del presidente Gustavo Petro, en donde puso de presente que era necesario convocar a una asamblea nacional constituyente. Mejor dicho; "esta es mi constitución, y si no me gusta, hago otra". Claro, aclarando que la de 1991, ya no es tan suya como él decía hace algunos años. Veamos: El expresidente Iván Duque publicó un trino en Twitter (me es imposible llamarle a esa red social de otra manera) en donde reprochaba el hecho de que el presidente Petro se hubiese referido a la posibilidad de cambiar la constitución. Inmediatamente este último le dijo que "... el modelo que proponemos es amar la vida, ese, no va a fracasar." Lo particular de todo esto es que en la web del entonces candidato (www.gustavopetro.co), se dice que si bien este no hizo parte de la constituyente, "...sí tomó parte en la discusiones (al interior del M19), siendo indudable que la Constitución del 91 fue el gran legado de sus principales militantes." O sea, sí fue suya para lograr la presidencia, pero no ahora que las otras ramas del poder público le impiden ser un autócrata. El detonante de todo esto fueron las recientes decisiones del Consejo de Estado, a través de las cuales se anularon los nombramientos de varios cónsules en México, por cuanto los funcionarios no reunían los requisitos exigidos por la ley. Al presidente esto de los controles judiciales no le agrada de a mucho; su molestia viene desde cuando la Corte Constitucional tumbó los decretos de emergencia relacionados con La Guajira. Incluso dijo que el alto tribunal se "opone" a su gobierno. En fin, a Petro la constitución no le molesta, lo que le molestan son los controles y los límites. Bueno, salvo cuando le favorece, porque en ese caso sí le parece formidable; o también, cuando debe firmar en mármol que no la cambiará (cosa que literalmente hizo y que hoy ya no le cae en gracia).