
Nuestros proyectos

El legado de Urrá y Cerromatoso, gestados en Córdoba, revela sueños incumplidos y oportunidades perdidas. ¿Qué futuro les depara ante las altas tarifas eléctricas y la crisis energética?
Por Fernando Negrete Montes A la generación de la creación del departamento de Córdoba debe atribuirse la existencia hoy de las empresas Urrá S.A. E.S.P y Cerromatoso, quedándose en el "tintero" las calizas de Gallo Crudo al sur del municipio de Montería con los que se pretendía dotar de suficiente energía el desarrollo industrial local, la inserción de nuestra economía en el mercado internacional y la provisión de la materia prima para los procesos constructivos que se desatarían en la región. 62 años después de estos sueños las cosas no son como se pintaron porque los resultados obtenidos no son los esperados, no tanto porque los proyectos no fuesen viables y que cambiaran la realidad de las áreas de influencia y de gran parte del departamento al recibir regalías generados por la operación de las empresas, educación, empleo y comercio, sino porque en el ámbito del bienestar general hubo un gran desperdicio o costo de oportunidad por el despilfarro de recursos. En el desarrollo de estos proyectos fue el gobierno Nacional quien, a través de su política de fomento industrial, hizo las inversiones requeridas surgiendo para el Alto Sinú la empresa Urrá, cuyo mayor accionista es el ministerio de hacienda con 1.523.175.080 acciones equivalentes al 99.98 %, mientras el departamento de Córdoba cuenta con 19.365 acciones que representan el 0.0013 %, propiedad simbólica que le impide ingerir en su política energética. Respecto a Cerromatoso inicialmente mixta, público – privada, para la explotación de Ferroníquel con un mercado totalmente externo y que en sus primeros años despertó mucho entusiasmo por parte de ciudadanos y comunidades que veían la opción de vincularse de alguna forma al proyecto o participar de beneficios sociales que estarían representados en el empleo para los vecinos y en las regalías que recibirían los municipios, la CVS y el departamento, empresa cuya participación terminó vendiendo el gobierno Nacional a una multinacional. Hoy estos proyectos vuelven a sonar, especialmente Urrá, por el asunto de las altas tarifas de energía eléctrica y la inminencia de un apagón. Lo primero por cuanto se denuncia las ventas a bajo precio del kw a intermediarios que luego lo venden a los operadores de forma triplicada, amén de la facturación de las pérdidas técnicas que se esperaba disminuirán en las próximas facturas, opción que se diluye porque ante la sequía, aumenta la generación por las térmicas y el kw en estas es más costoso. Esperando que el aporte de estas empresas al bienestar del departamento aumente y ante la difícil situación de las finanzas públicas en todos los niveles de gobierno, el tema del orden público y la generalización de la "protesta social", el sueño de los colombianos y cordobeses en estos momentos debe ser cambiar de rumbo y construir "vías" que nos permitan replegar y decir por ahora que "lo pequeño es hermoso".