
Ningún fenómeno electoral. Partidismo constitucional

Para aspirar a cargos públicos, se propone eliminar el requisito de pertenecer a un partido político. Se busca frenar la negociación del voto y combatir la mediocridad política, promoviendo una verdadera democracia.
Por Carlos Rodríguez Santos Hay que derogar de nuestra Constitución el pertenecer a un Partido Político como requisito formal para aspirar a un cargo de elección popular; igualmente, establecer mecanismo constitucional eficiente y eficaz que pongan término a ese juego injusto, abominable y mezquino de negociar el voto con el erario de los departamentos y municipios capitales, pues, indiscutiblemente, las "élites extractivas" son más astutas y habilidosas que el Pueblo. Por la misma vulnerabilidad, el perjudicado siempre va a ser el "Pueblo", pues, nunca saldrá de la pobreza, entendiéndose por "pobreza" la condición caracterizada por una privación severa de necesidades humanas básicas, incluyendo alimentos, agua potable, instalaciones sanitarias, salud, vivienda, educación e información y, consecuencialmente, tornándose resignado y conformista, por no tener la oportunidad de conocer más allá de lo que conoce y se le ha permitido conocer. No olviden nunca que el político mediocre tercermundista concibe a la "Política" como un "arte de servirse de los hombres marketeando los votos mediante la promoción de alguien, haciendo ver que le sirve al pueblo". Igualmente, no olviden que el hábito peligroso de los políticos mediocres es "prometer lo que saben que no pueden cumplir". Hay que combatirlos por nuestra "Democracia" y sepan algo: "sólo se conoce el corazón de un hombre por lo que hace; su sabiduría, por lo que dice", tampoco olviden que "el político mediocre piensa en la próxima elección; el estadista, en la próxima generación". Se hace necesario, entonces, un cambio de actitud cultural por el "electorado regional" que no entre más en el juego mezquino de la negociación del voto con el erario de los departamentos y municipios capitales y se pueda empezar a construir un modelo original de "Democracia", porque no tiene antecedente que sirva de referente; de modo, que no podrá hablarse de "Democracia" mientras existan los partidos en Colombia y menos de "fenómeno electoral", sino de "partidismo constitucional", esto es, una Constitución Política inclinada a favorecer la detentación del poder político de las élites extractivas, en la que redujeron todo el aparato estatal en la institución de los partidos políticos para detentar el poder del Estado colombiano, inclusive parcialmente cuando no tienen el gobierno nacional, como actualmente acontece. Se las dejo allí.