
Ni en el Mundial se ven estas jugadas

Ni Messi ni Cristiano Ronaldo habrían maquinado jugadas tan audaces como las que esta semana hemos presenciado los colombianos en el tablero político, de cara a la segunda vuelta presidencial.
¡Qué decir de la decisión de Gloria Arizabaleta de suspender a Petro en la presidencia! Para miles de ciudadanos, esta ha sido una "jugada maestra" pero revestida de oscuridad; diseñada, muy posiblemente, por su exesposo Roy Barreras, escudero del mandatario colombiano, con el fin de victimizarlo y capitalizar lástima para atraer votos hacia el debilitado candidato oficialista, Cepeda Castro. Como es bien recordado, Barreras es considerado uno de los operadores políticos más astutos de Colombia; sus argucias no tienen parangón —bueno, quizás solo Benedetti— y es un fiel aliado del gobierno. Por ello, diversos analistas concluyen que, al verse en desventaja frente a Abelardo, el oficialismo decidió ejecutar este plan cuyo propósito ha quedado al desnudo. Para quienes lo ignoran, la señora Arizabaleta es representante a la Cámara por el Pacto Histórico. Siendo aliada del Gobierno, cabe preguntarse: ¿les queda claro el interés de victimizar a Petro para revivir la campaña de Cepeda? Antes de esto, vimos otras jugadas "mundialistas", pero en los estrados judiciales. Un juzgado decidió esta semana que Abelardo no podrá utilizar más el eslogan "Firme por la patria", prohibiendo además que su movimiento ciudadano se denomine "Defensores de la patria". La respuesta de la creciente manada de "El Tigre" ha sido, precisamente, respaldar con más ahínco y compromiso al outsider cordobés. Ante este panorama, surgen preguntas obvias para el ciudadano de a pie: ¿Por qué actuar justo ahora, tras casi cuatro años de procesos inertes en la Comisión de Acusaciones? Resulta muy conveniente que el mandatario sea victimizado a pocos días del balotaje. ¿Por qué existen jueces que prohíben el uso de la bandera de Colombia o las frases de Abelardo, pero ni se inmutan ante la exhibición de la bandera del M-19 en escenarios públicos? Las jugadas sucias están a la orden del día. Sin embargo, dudo que les alcance para remontar el marcador en este "segundo tiempo" que se jugará el próximo 21 de junio, fecha en la que nos jugamos, literalmente, el futuro de la patria.