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Opinión

Necesitamos una empresa energética de la Costa

José Armando Benítez Tuirán
José Armando Benítez Tuirán
Columnista
4 de julio de 2024

La Costa Norte colombiana sufre la luz más cara y un servicio deficiente, pese a su potencial en energías renovables. ¿Solución? Una empresa energética regional, clave para el cambio.

Por José Armando Benítez Tuirán ¿Qué decir, que no se haya dicho ya, de los altos costos tarifarios y de la calidad del servicio de energía en la Costa Norte colombiana? Nada. Porque todo sigue igual desde hace varias décadas y se puede reducir en dos premisas: tenemos la luz más cara y el servicio más deficiente del país. La transición energética, es más de lo mismo. La Costa Atlántica está llamada a liderarla porque es aquí donde hay más potencial para desarrollar proyectos de energías renovables o limpias, pero de momento nada cambia. De hecho, se van inaugurando granjas solares que nos posicionan como unos de los mayores productores de energía solar, pero los recibos de la luz siguen subiendo. Con nuestros recursos naturales, y en nuestro territorio, se produce más energía de la que consumimos, pero la pagamos más cara que otras regiones. Para que la región tenga un suministro eficiente que permita a nuestra industria competir con el resto de Colombia, para ampliar la cobertura a los sitios donde increíblemente a estas alturas no se ha llegado y para tener en nuestros hogares un servicio digno, se necesita una importante inversión económica en la infraestructura eléctrica. Y al parecer, las empresas prestadoras no tienen el dinero para hacer todo lo que se necesita. De aquí, que la posibilidad de crear una empresa energética regional sea una buena solución, pues solo desde ahí se podrían controlar los dos grandes e históricos problemas de nuestra región en materia energética: la mala calidad del servicio y el alto costo del mismo. Pero como nada cambia, volvemos a estar en la misma posición de siempre: dependiendo de la buena voluntad del gobierno nacional. Eso sí, con una variante que, hasta ahora, infortunadamente, no se ha hecho sentir: tenemos Presidente de la República costeño y cordobés. Y es que estamos en manos de Gustavo Petro, que en campaña se cansó de cacarear sobre lo mismo, que nuestra región debería liberar la transición energética, y el paso hacia las energías limpias. Seguimos esperando. Llegó la hora de que Petro mueva el engranaje institucional nacional e inicie el proceso de constitución de una empresa energética regional, que acabe con nuestro mal: luz cara y de mala calidad. El tiempo va pasando y Petro su mandato va agotando. Qué bueno sería que dejara a su región una empresa pública regional de estas características.