
Nada que reprochar

La Selección Colombia, subcampeona de América, recibe críticas tras un gran torneo. Pese a la decepción, el equipo mostró garra y ya piensa en el Mundial 2026.
Después de la guerra todos somos generales. Esa es la cruda verdad, porque ya sobre la leche derramada no se puede llorar. Nos referimos a la actuación de la Selección Colombia de Fútbol, que acaba de coronarse subcampeona de América, que no es cualquier lugar. Por el resultado de la final, donde no se pudo conseguir el objetivo que se había planteado el equipo, muchos "técnicos de redes sociales" han salido a destruir lo que el combinado patrio construyó en este certamen. Colombia hizo un gran papel en la Copa América. Ahora el objetivo es ir al Mundial de 2026. Es cierto que todos los colombianos querían el trofeo de campeón, pero no es menos cierto que los jugadores lo entregaron todo. En su cuerpo no quedó una gota de sudor ahorrada. Para quienes solo tienen en su verbo la palabra fracaso cabe recordarles que hace dos años estábamos eliminados del Mundial de Catar, con 7 partidos sin poder hacer un gol y sin brújula. En menos de dos años Néstor Lorenzo le devolvió la esperanza a un país, le recordó que se puede luchar y comenzar de nuevo. Este es un proceso que ya comenzó a dar sus frutos. Solo por dar un ejemplo: para que Argentina fuera hoy campeona del mundo y bicampeona de la Copa América perdió antes dos finales de mundiales (90-2014) y dos finales de Copa América (2015-2016) ante Chile ambas. A los jugadores hay que decirles gracias.