
Mortalidad empresarial en Colombia

La mortalidad empresarial en Colombia preocupa: en 2023 cerraron 233 mil empresas, un aumento respecto a la pandemia. Factores económicos y falta de apoyo dificultan la supervivencia, según datos clave.
Por Félix Manzur Jattin La mortalidad empresarial en Colombia es un fenómeno que ha ganado relevancia en los últimos años, impulsado por diversas circunstancias económicas, sociales y políticas. De acuerdo con datos de Confecámaras, el Dane y el Banco de la República, el panorama de las empresas en el país presenta desafíos importantes. Según el informe más reciente, 2023 registró 233 mil empresas cerradas y aumentó con relación a la época de la pandemia que se cerraron 195 mil. Sin embargo, también se observó un incremento en la mortalidad empresarial. Para el primer trimestre de 2023, cerca del 10 % de las empresas creadas en 2022 habían cesado sus operaciones, lo que refleja una tasa de supervivencia relativamente baja. Este fenómeno se acentúa en las micro y pequeñas empresas, que representan la mayoría del tejido empresarial colombiano. El Dane, por su parte, resalta que la mortalidad empresarial en Colombia está influenciada por factores como la falta de acceso a financiamiento, la informalidad, y la baja productividad. Según su encuesta de desempeño empresarial, aproximadamente el 30 % de las empresas que cierran sus puertas lo hacen durante los primeros dos años de operación. Este dato es preocupante, ya que indica que muchas empresas no logran superar las barreras iniciales para consolidarse en el mercado. El Banco de la República, en sus análisis económicos, señala que la alta mortalidad empresarial también está relacionada con la volatilidad económica y la falta de políticas sostenibles para el desarrollo empresarial. La inflación, las tasas de interés elevadas y la incertidumbre política son factores que han afectado negativamente el clima de negocios en el país. Según sus estudios, las empresas en sectores como comercio y manufactura son las más vulnerables a estos cambios, experimentando mayores tasas de cierre. En conclusión, la mortalidad empresarial en Colombia sigue siendo un reto significativo. A pesar del crecimiento en la creación de nuevas empresas, la falta de sostenibilidad y apoyo para su desarrollo a largo plazo sigue siendo un obstáculo. Para mejorar este panorama, es necesario que se implementen políticas que faciliten el acceso a financiamiento, incentiven la formalización, y fomenten la innovación y la productividad en el sector empresarial. De esta manera, se podría reducir la alta tasa de mortalidad empresarial y fortalecer el crecimiento económico del país.