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Opinión

Mentiras a otro nivel

Arianna Córdoba Díaz
Arianna Córdoba Díaz
Columnista
13 de diciembre de 2024

La ONU desató polémica al difundir una noticia falsa sobre un hangar con 20.000 cadáveres en Bogotá. La desinformación, sin retractación, dañó la imagen de Colombia y socava la credibilidad del organismo internacional.

Por Arianna Córdoba Díaz Que a través de las redes sociales se divulguen infamias y mentiras ya no nos extraña, es el pan de cada día. Que con anónimos malintencionados se atente contra la dignidad ajena es también más frecuente de lo que imaginamos. Pero que uno de los comités de un respetable organismo internacional como la ONU dé a conocer dolorosas y vergonzosas noticias falsas… eso ya es otro nivel. Y es que hace pocos días quedamos estupefactos cuando delegados del Comité de Desaparición Forzada de las Naciones Unidas, en rueda de prensa, muy tesos y muy majos, sin asomo de duda en sus rostros, denunciaron que en el aeropuerto El Dorado de Bogotá existía un hangar que albergaba más de 20 mil cadáveres. ¡Imagínense! Ni a los maestros de la literatura del terror se les habría ocurrido semejante atrocidad. La información fue más que desmentida por las autoridades competentes en el país y, por supuesto, rechazada por el común de los colombianos, que desde el principio dudaron de la veracidad de esa historia. ¿Cómo se almacenan 20 mil cadáveres en un hangar y nadie se da cuenta? Imposible de creer. El origen de esta pavorosa leyenda, a la que los delegados de la ONU dieron vida y trataron de posicionar como cierta, lo desconocemos, así como tampoco sabemos qué pudo motivarlos a expresar sin pruebas (fotos, videos, visitas de campo, entre otras) esta noticia falsa. O pecaron de ingenuos y creyeron en algún rumor malsano de los que pululan en cada esquina, o estaban poseídos por algún mal espíritu que los llevó a declarar con tanta seguridad y sin rubor en las mejillas que en el terminal aéreo más importante de Colombia había 20 mil muertos. Hicieron daño, y uno muy grande, pues en el mundo se supone que la ONU es un organismo creíble, confiable y que no se va a prestar para divulgar mentiras. Por tanto, la información dada por sus delegados voló por diferentes continentes y en medios respetables fue emitida o publicada. Obviamente, Colombia fue vista como tierra de matones y bárbaros donde Hitler se habría sentido a gusto. ¡Qué dañina ligereza la del mencionado comité! Y hasta el momento no se han retractado. Por estas situaciones, la misma organización se va desprestigiando, pues, después de esto, ¿cómo confiar en sus declaraciones o decisiones? En vez de divulgar noticias falsas, ¿por qué mejor estos organismos no expresan su rechazo por el reclutamiento forzado de menores por actores ilegales en el Cauca? O, por lo menos, que lo investiguen.