
Más allá del calendario

Diciembre invita a la reflexión: ¿fue suficiente? Con el 2025 a la vuelta, el miedo y la valentía coexisten. El cambio depende de ti, así que, ¡da el paso!
Por Glenda K. Fuentes Se acaba diciembre. Las luces, las risas y los brindis enmascaran una verdad que todos sentimos: el peso de un año que termina y la incertidumbre del que comienza. Es el momento de las preguntas que más evadimos. ¿Fue suficiente? ¿Qué hice con mis días? ¿Qué haré ahora? Estamos a un paso del 2025, y frente a nosotros, como siempre, hay un precipicio. El abismo que separa lo que fuimos de lo que soñamos ser. Y ahí estamos, con el corazón dividido entre el deseo de avanzar y el miedo a saltar. Porque saltar nunca es fácil. Es mirar hacia adelante sin certezas y confiar en que, de alguna manera, aterrizaremos donde debemos estar. Este no es el típico mensaje de fin de año que te promete que todo será mejor. Porque no lo será por sí solo. Nada cambia si tú no cambias. No hay magia en un calendario nuevo. La magia está en tu decisión de actuar. Diciembre tiene esa capacidad de hacernos reflexionar. Todo parece detenerse por un instante: las rutinas se suavizan, el trabajo cede terreno a las reuniones, y en medio de todo, se cuela esa voz interna que nos confronta. Es incómodo, lo sé. Pero también es necesario. Este es el único momento del año donde el tiempo parece regalarnos una pausa, una oportunidad de ver dónde estamos y decidir hacia dónde queremos ir. El miedo no se irá. Nunca lo hace. Pero la valentía tampoco. La valentía es dar un paso aun cuando tiemblas. Es elegirte, soltar lo que no suma y avanzar, aunque la vista no sea clara. Es atreverte a vivir lo que deseas en lugar de conformarte con lo que conoces. Este nuevo año no vendrá con promesas. Vendrá con la misma pregunta que cada año: ¿qué harás con él? No importa cómo llegaste hasta aquí, lo que importa es lo que tienes para hacer ahora. Porque el tiempo no espera, pero siempre da espacio para empezar de nuevo. Al llegar la medianoche, cuando el mundo celebre y el reloj marque las doce, recuerda que el cambio no lo trae el tiempo. Lo traes tú. Saltar no significa que el miedo desaparezca; significa que decides avanzar a pesar de él. Así que este es tu momento. Da el paso. Descubre lo que te espera en el próximo capítulo. El 2025 no es un destino; es una nueva oportunidad para escribir una historia. ¿Qué estás esperando para empezar? El cambio no está en el año que empieza, sino en lo que decides hacer con él.