Marchas y plantones
La región Caribe protesta por altas tarifas de energía y problemas en salud y educación. Una 'velatón' en Sincelejo marca el inicio de una lucha que exige soluciones urgentes.
Por Alexander Marimon M. Poco a poco, la región Caribe parece no ver algunas luces para una salida a la problemática del servicio de energía. Son constantes los reclamos de los usuarios por las altas tarifas, tal como se ha visto reflejado en las marchas que se realizan en las ciudades y poblaciones del litoral, a las que no se les da una respuesta inmediata. Son protestas pacíficas, sin alteraciones del orden público, pues solo tienen una motivación social justa, algunas veces infiltradas por fuerzas oscuras que saben aprovecharlas para causar violencia, vandalismo y destrucción, como también ocurre con los bloqueos de las vías nacionales. El problema no es solo por las altas tarifas de la energía. En el sector de la salud la situación es grave si tenemos cerradas las puertas de los hospitales porque al personal de todo orden que allí labora le deben sueldos de muchos meses. Ejemplos de los Hospitales de Corozal, San Marcos, Betulia y Sincelejo, en estos cuatro, la deuda sobrepasa los $240 mil millones. Igual en la rama de la educación, por lo que se hace imperioso que todos salgamos a las calles para decirle basta ya a tantos atropellos, pero sin el uso de barreras que impidan la libre movilización ciudadana por calles y carreteras, de los departamentos que hoy reclaman sus derechos y deberes. Es urgente que el gobierno nacional instale una mesa de diálogos en dónde participemos todos los usuarios de la región caribe para buscar una pronta salida a esta problemática. Sincelejo, una de las ciudades más golpeadas, dio el primer paso con una 'velatón', que hoy retumba en todos los departamentos de la costa. Miles y miles de ciudadanos, con camisas blancas, pancartas, marcharon contra la empresa Afinia, en un mensaje claro que debe tener trascendencia en todos los ámbitos. No solo porque significa una defensa del usuario, de la institucionalidad, de la economía, del trabajo y de los derechos ciudadanos, sino porque es la voz de la conciencia caribe. Hasta cuando Dios mío, tendremos que soportar a un mundo rebelde, cuándo veremos un mundo diferente, que no haya más indiferencia, que se respeten los Derechos Humanos, no más exclusión social, no más abuso sexual contra menores, no más homicidios contra las mujeres, jóvenes y niños, todo esto nos conlleva a marchas y protestas. Los colombianos hemos sido víctimas del modelo actual de salud, entregado a poderosos grupos politiqueros que convirtieron este derecho fundamental, en un millonario negocio con más de 2 millones de víctimas desde la Ley 100 de 1993. El comité de grupo Cívico Trabajemos por Colombia, que está conformado por empresarios, comerciantes, ganaderos, ex pensionados, abogados y líderes cívicos, han programado una protesta pacífica para el próximo 21 de abril en la plaza Olaya Herrera de Sincelejo, con el fin de rechazar los abusos de las altas tarifas de servicio de energía. Este comité ha presentado en diferentes escenarios las propuestas sustentadas y argumentadas, para que el Gobierno Nacional, congresistas, organizaciones y asociaciones del departamento de Sucre, busquen una salida a las tarifas de energía. Apoyemos esta movilización social, organización popular, para el 21 de abril, para que no sigamos siendo víctimas de Anfinia..