
Manejo de la economía

La economía, basada en la satisfacción de necesidades, requiere conocimiento y experiencia. La gestión ineficiente, como la reforma agraria actual, agrava la crisis financiera del Estado, deteriorando sectores clave.
Por Fernando Negrete Montes Economía es el nombre genérico con el que se designa a todas las actividades desarrolladas por el hombre en búsqueda de los elementos que le permitan satisfacer sus necesidades, físicas y espirituales, lo cual puede hacer de forma individual o asociada, sin que estos sean excluyentes porque "la unión hace la fuerza" con un producto mejor elaborado y dotado de los primeros y últimos adelantos que surgen de la iniciativa individual aplicada en el grupo. Esto tan elemental por cuanto se estudia para adquirir conocimientos que nacieron de las experiencias de personas y generaciones que probaron una y otra vez hasta obtener el dato de cuánto puede durar una llanta, una batería, o hasta donde contratar trabajadores para obtener el equilibrio entre ingresos y gastos o el precio financiero, social, ambiental y humano para que el crecimiento no sea a expensas del deterioro de quienes no participan directamente de los beneficios. El asunto en economía es el mismo que en otras profesiones, de tal manera que no se le entrega la salud a personas que no tengan los estudios, conocimientos, habilidades y destrezas para enfrentarse con esa "máquina" dotada de miles de millones de circuitos que funcionan de forma sincronizada y silenciosa, como un vehículo nuevo que fluye de manera "calladita" o subirse a un avión sino se tiene la confianza que su piloto "se las sabe todas" en esas lides. Manejar la economía es conocer cómo está organizado el aparato productivo y dónde están sus fallas para tomar las decisiones y medidas que lleven a un nuevo equilibrio con pleno empleo de sus recursos y el mínimo desperdicio, plano ambiental, buscando el bienestar social integrando la población a los adelantos científicos y tecnológicos, para que salga de la marginalidad y de las formas de producción "primitivas", aquellas que escasamente producen para la subsistencia. Parece que la reforma agraria que se impulsa bajo este gobierno no lleva a los campesinos a salir de su pobreza con solo tierras que producen para un limitado mercado que gobernantes locales apoyan con "tiendas de campaña" para que la comunidad adquiera a "buen precio" los productos de las parcelas o fincas que no tienen el apoyo en asistencia técnica, financiera e infraestructura para pasar a otro nivel. La suerte está echada, la crisis en las finanzas del Estado es el resultado del maltrato a la organización de la economía expresada en el deterioro de sectores clave como la industria, el comercio, la construcción, ejes del crecimiento del que dependen las administraciones públicas y el turismo que por sí solas, no se sostienen. Manejar la economía requiere de manos expertas que den confianza y entiendan que esta es un conjunto de actividades interrelacionadas que demandan de un director que facilite la circulación por todo el organismo.