
Mandato artificial

En medio de crisis y escándalos, el presidente Petro viaja a Dubái, mientras Colombia enfrenta problemas de orden público y corrupción. Críticas apuntan a prioridades cuestionables y gobierno a distancia.
Es totalmente inexplicable que un país como Colombia incendiado por el deterioro del orden público en varias regiones del país, por los escándalos de corrupción en la cuestionada campaña Petro Presidente y sin gabinete ministerial, el Jefe de Estado no esté al frente del barco, que poco a poco naufraga en un lodazal. El presidente Gustavo Petro decidió irse a Dubái a participar en una 'Cumbre Mundial de Gobierno' donde se habló de inteligencia artificial y que fue muy pobre en cuanto a presencia de países potencias en esta materia. Tal como sucedió con la crisis del Catatumbo, Petro se fue para Haití, mientras miles de familias eran desplazadas y los muertos superaban los 50 por parte de los grupos ilegales. Llama la atención que por segunda ocasión el primer mandatario se va del país, dejando una estela de desolación en todos los sentidos y por eventos de muy poca relevancia en los que se dedica a 'venderse' como el gran líder del sector tecnológico, así como lo pretende hacer con el tema ambiental. Queda claro que este es un Gobierno que no prioriza y con lo poco que le resta de mandato será difícil que se aplique aquello de "que lo urgente no le quite tiempo para lo importante". Con los problemas que afronta el país, no se puede gobernar a control remoto.