
Maduro: Ha caído un hombre per no un régimen

Nicolás maduro ha sido apresado por Estado Unidos y llevado ante un tribunal en Nueva York para procesarlo por varios delitos que contiene el indictment en su contra. El mundo libre y especialmente la diáspora venezolana han celebrado con entusiasmo.
Pero no todo es alegría. Ha caído un individuo pero ha quedado un régimen intacto; fortalecido durante tres décadas apoyado en unas fuerzas militares corruptas; un poder judicial dependiente del poder ejecutivo el cual primero encarcela a los opositores y después les inventa el juicio; un poder legislativo nombrado a dedo por el dictador y finalmente, una camarilla de compinches del dictador formados en esos 30 años para sostener el Estado. Una poderosa maquinaria de poder dictatorial quedó intacta. No está claro como Venezuela pueda hacer transito a la democracia por una razón: al señor Donald Trump poco le interesa el cambio de sistema; no. Lo que le interesa es el petróleo, pero no para los Estados Unidos pues este país no lo necesita. EU tiene reservas de petróleo para 50 años. Le interesa es para lo que voy a explicar adelante y si, el régimen actual acepta los negocios estadounidenses del petróleo venezolano a cambio de mantenerse en el poder, nada habrá pasado. Venezuela tiene las mas grandes reservas de petróleo del mundo: 17% del total mundial. Estados Unidos necesita apropiarse del negocio del petróleo mediante una inversión anunciada de cien mil millones de dólares inicialmente para producir y vender 3 o 4 millones de barriles diarios y venderlo en dólares digitales inundando el mercado global y creando una crisis porque el precio cae en los mercados mundiales. Cada barril refuerza la infraestructura montería de Estados Unidos para atacar los Bricks. Esta oferta gigante cambia el orden mundial. Arabia Saudita no podría controlar los precios. China tendría que abandonar los bricks ante la necesidad de dólares para conservar su energía. Igualmente, la India Brasil y Rusia los cuales perderían capacidad de negociación. Venezuela convertida en la Arabia Saudita de América, pero en poder de Estados Unidos. El medio oriente perdería exclusividad estratégica y África disminuiría notablemente su importancia en los mercados mundiales. Esta es términos generales la estrategia de Trump. Si la actual camarilla corrupta del gobierno venezolano le entrega este negocio a Estados Unidos a cambio de permanecer en el poder, olvidémonos de democracia en Venezuela.