
Los remedios caseros: salvan vidas

La flora, con su riqueza botánica, es fuente de salud y medicina. Plantas como el toronjil y el anamú, junto al borojó, ofrecen beneficios sorprendentes.
Por Samuel Morales Turizo Cuando se habla de la flora, es mencionar la botánica, a las plantas, la vegetación y a las matas. La mayoría de las personas adultas que viven en los contornos de la Región Caribe son sabedoras de las ventajas que tiene la flora y desde la antigüedad se ha utilizado en la industria y en la medicina, o sea, en el tratamiento de muchas enfermedades. El aporte del científico Alexander Von Humboldt en América fue valioso, para su herbario (colección de plantas secas) recogió más de 6000 plantas, 3200 eran desconocidas. Visitó a Turbaco en donde realizó numerosas expediciones por los alrededores de esa población, en busca de nuevas especies botánicas para estudiarlas y clasificarlas científicamente. En esta nota voy a referirme a frutas y a plantas que han sobresalido por sus cualidades medicinales. Ocuparme del toronjil es recordar mi niñez, cuando mi madre me preparaba una pócima caliente de toronjil, cuando me encontraba enfermo. Esta planta crece en suelos ricos en materia orgánica y en lugares sombreados. En las hojas se encuentra toda su riqueza. Es evidente que una gran mayoría de los medicamentos utilizados por los laboratorios farmacéuticos parten de las plantas. El anamú es una planta que huele a ajo y crece como maleza a orillas de ciénagas y ríos. Se ha podido demostrar que provoca beneficios anti-tumorales. Los investigadores están mostrando que las células tumorales tratadas con un extracto de la planta de anamú sufren un estrés metabólico que al parecer termina matando de hambre las células tumorales, permitiendo su eliminación. Hoy nadie se imaginaría que una fruta de tan sólo 10 centímetros de diámetro, alargaría las noches de sexo y ayudaría al restablecimiento de la salud de muchas personas, más que todo en lo cerebral. Estoy hablando del borojó originaria del Pacífico colombiano, de aspecto redondo, con cáscara de color verde pardo y pulpa achocolatada, su jugo se ha convertido en el prodigio de mujeres y hombres con deseos de tener hijos, mejorar su actividad sexual, tener una memoria lúcida, hombres con problemas de próstata y para personas anémicas. Es evidente que una gran mayoría de los medicamentos utilizados por los laboratorios farmacéuticos parten de las plantas. Cuidemos la flora, o sea, estas malezas, plantas que nacen silvestres, pueden en cualquier momento en una aldea lejana de un hospital salvar vidas.