Los locos de las elecciones
Un candidato a la alcaldía de Montería respondió a quienes lo tildaron de "loco" en redes sociales. La campaña se enmarca en la recolección de firmas y aspiraciones políticas.
Por Rafael Negrete Quintero: El diccionario define locura así: acción imprudente, insensata o poco razonable que realiza una persona de forma irreflexiva o temeraria. Algo impulsivo, porque la persona se deja llevar por sus emociones sin reflexionar las consecuencias. Se destaparon las aspiraciones de candidatos a cargos de elección popular. En Montería, hay al menos 2 o 3 aspirantes a la alcaldía. A uno de ellos le dijeron loco, en Twitter, y este no vaciló en contestar. Para que la gente no diga que estoy echándole flores al candidato, aclaro que, cito de manera textual. Advierto, además, que existen muchos adjetivos en la frase que demuestran, por lo menos, a mi leal saber y entender, cierta falta de modestia "(…) Ojalá existieran entonces más locos como yo, en esta ciudad y en el mundo. Locos capaces, preparados, transparentes y listos para hacer las cosas bien, como siempre lo hemos hecho". También hay que decir, para ser ecuánimes, que si las elecciones fueran por redes sociales este sería el candidato que iría liderando las encuestas, por lo menos ahí, parece estar haciendo la tarea. El asunto anecdótico, sin embargo, de estos supuestos "locos", es la coincidencia que los acompaña en su campaña. "Lejos" de los partidos políticos pretenden llegar al partidor electoral gracias a la recolección de firmas. Nada de locura hay en aquellos que alcanzando o no el umbral de las firmas desisten de sus candidaturas para rendirse ante los cantos de sirena del mejor postor. Se dedican a conseguir el apoyo popular para canjearlo luego. Sus firmantes poco interesan. Lo que vale es hacer creer a los demás que las firmas les han dado el poder popular que solo se consigue ganando la elección. Son negociadores profesionales que practican el mismo ritual una y otra vez. ¿A cuántos no conocemos? Esperemos, por supuesto, que este no sea el caso. Que los candidatos que hoy se destapan lleguen hasta el final. Porque lo importante es no enviar mensajes errados a la sociedad. Quienes se lanzan acudiendo a firmas para luego retirarse y endosar las huestes de otro candidatoa mitad de camino no actúan con locura sino con dolo. Con la voluntad maliciosa de engañar, desde el inicio, a sus firmantes. De utilizarlos como mercancía. Ya veremos si estos "locos" marcarán diferencia con sus antecesores o, si son, otros "locos" más del montón.