
Los colombianos esperamos el milagro

Colombia anhela un gobierno colectivo. Se insta al presidente Petro y al Congreso a priorizar el bienestar nacional, erradicando la corrupción y promoviendo un futuro de paz y progreso.
Por Édgar Arrieta En nuestro país esperamos del presidente Gustavo Petro Urrego y congresistas (Senado y Cámara), recapaciten y las decisiones a tomar en lo posible no sean de carácter individual o partidistas, sino de un proyecto colectivo para bien de las comunidades colombianas, pues, la política como tal es colectiva y si algo cruza con la solidaridad es la política y una verdadera acción en este sentido implica tener un marcado acento solidario de contribución colectiva que directamente repercuta en construir un país de progreso, en paz, donde no impere la violencia y el odio. Que el presidente y los Congresistas se concienticen de la necesidad de renovar y superar en los diferentes departamentos y municipios aquellas administraciones “presuntamente corruptas”, cuestionadas constantemente; que se de una verdadera representación de las diferentes organizaciones sociales y políticas de personas que buscan por fuera de estas estructuras tradicionales el cambio que espera la situación que hoy atraviesan departamentos y municipios dignos de lastima por administraciones ineptas y que sus moradores con las esperanzas de acabar con tanta negligencia les dieron su voto de confianza en busca de un mejor bienestar comunitario y social. Es por ello que los sucreños en particular asumiendo una obligación moral y política, esperanzados y optimistas, esperando de ellos satisfagan y respeten sus aspiraciones humanas, culturales y económicas para poder realizar metas individuales y colectivas en el campo de la economía y la cultura, vigilar el bien común y asegurar un mejor porvenir. El Presidente y Congreso llegaron como una perspectiva regional, donde se hace necesario gestionar actividades políticas con independencia dando a los problemas su debida importancia y solución; a unir esfuerzos, que tomen conciencia de la situación de nuestro país poniendo en práctica actividades de transformación. ¿Será posible?. Carece de importancia que el Presidente y Congresistas pertenezcan a tal partido político sino se administra por el bien comunitario. No es el cambio de conceptos, frases, ni de postulados políticos los que dicen el valor y la confianza que desde una perspectiva popular se le puede tener a unas propuestas, si sus ejecutores y sus intereses permanecen sujetos a la clase política que teniendo las oportunidades no han demostrado la voluntad para impulsar el progreso en nuestro país. Los colombianos deseamos superar los inconvenientes politiqueros y mezquinos que nos tienen en el atraso y caminar hacia el progreso la paz y bienestar general.