Los chifladitos
El debate sobre la propuesta de constituyente de Petro agita a Colombia. Juristas, académicos y columnistas cuestionan la iniciativa, sumidos en la confusión sobre su viabilidad.
Por Luis Fernando Rueda Llevamos doce días escuchando y leyendo los sesudos análisis, desde diversas orillas, sobre la conveniencia o no de la propuesta del presidente Gustavo Petro de poner en marcha un proceso que conduzca a una asamblea nacional constituyente que permita llevar a cabo las reformas sociales que pretende su gobierno, y que al sol de hoy, se encuentran estancadas en el Congreso de la República. De su primera idea, lanzada en 'Puerto Resistencia', el emblemático epicentro de las protestas de 2021, en la ciudad de Cali, hasta esta semana de receso por la celebración de la Semana Santa, la claridad de la propuesta no ha sido diáfana. El Presidente se apuró, dos días después de su delirante discurso en la capital del Valle del Cauca, a explicar que esa idea que brotó de sus labios no era cambiar la actual Carta Constitucional, que nos rige desde 1991, sino llevar a cabo un 'proceso constituyente', a partir de cabildos abiertos, en donde 'el pueblo' pueda tomar las decisiones soberanas necesarias que, en 200 años de historia republicana, no ha podido hacer. ¿Acaso entonces quiénes elegimos al Congreso? O mejor, ¿a quiénes representan los congresistas? ¿A qué llama el presidente Petro 'el pueblo'? ¿Quién o bajo qué marco se decide que un grupo de ciudadanos se proclame como un cabildo abierto? ¿Si no es por medio del orden constitucional entonces cómo se convocaría el 'proceso constituyente'? Juristas como Alfonso Gómez Méndez, académicos como Rodrigo Uprimny, congresistas como Ariel Ávila, columnistas como María Isabel Rueda, exconstituyentes como Antonio Navarro han prestado sus voces para coincidir en la inconveniencia de la intención presidencial. Como globos, distracción, fase represiva o asomos de rompimiento institucional son teorías, todas válidas, que se han puesto sobre la mesa. "¿Sabías que la gente anda diciendo que tú y yo estamos locos Lucas?", le decía Chaparrón Bonaparte a su compañero de desvaríos en el popular programa de televisión. En lo único que estamos de acuerdo con esa parodia es en el nivel de confusión. Hace falta, como dice el magnífico Ricardo Silva, un psiquiatra general de la nación.