
Los buenos hombres, una verdadera joya

Encontrar un hombre bueno, respetuoso y con responsabilidad afectiva es posible. Requiere paciencia y conocer nuestros "inamovibles", priorizando la conexión emocional sobre lo superficial.
Por Glenda K. Fuentes Todavía existen hombres buenos, así que no se debe perder la esperanza de encontrar alguien que no solo nos trate con respeto y amor, sino que además, tenga responsabilidad afectiva y sea coherente con ella. Estos hombres son una verdadera joya en el mundo de las relaciones. Son aquellos que expresan desde el principio lo que quieren, comprenden que el amor no se basa en el poder o el control, sino en la reciprocidad y el apoyo mutuo. Saben que una relación sana y respetuosa es aquella en la que ambos se valoran, crecen y se nutren emocionalmente. Además tienen un componente que para mí es mágico: hacen que las cosas difíciles se vean fáciles. Encontrarlos no es imposible, pero requiere de paciencia, objetividad y como dice la médica y escritora española Marían Rojas Estapé: conocer nuestros inamovibles. A menudo nos dejamos llevar de los estereotipos sociales de lo que se considera un buen partido, alguien con una posición económica o con un buen perfil social, que nos brinde seguridad y estatus, según nuestras perspectivas. Dejando de lado la importancia de relacionarse un poco más con la personas y su mundo interior, esto es, sus sueños, defectos, miedos y también sus fantasmas. No digo que esté mal tener un perfil de la persona con la que se quisiera construir un proyecto de vida, pero dejarse llevar por lo aparente nos puede conducir a ignorar al que vale la pena y quizás, a caer en el llamado paquete chileno, o peor aún, en la estafa del Ken. Creo que es vital abordar el tema de los hombres buenos y las relaciones, desde una perspectiva de sensibilización y empatía, teniendo presente que la imperfección es inherente a los seres humanos independientemente de su género. No se trata de demonizar o estigmatizar a los hombres de manera negativa, sino de aceptar que ellos también tienen sus debilidades y desafíos individuales, claro está siempre basados en el respeto. Es lindo coincidir, el reto está en hacerlo perdurar. En algunas ocasiones la trampa de idealizar a las personas motivadas por el romanticismo de nuestra alma femenina, o las postales de las redes sociales, nos puede conducir a menospreciar a la persona que se tiene al lado, comparándola con otras relaciones o anhelando aquellas que no trascendieron en el tiempo, pero dejaron el sinsabor de lo que hubiera podido ser. Reconforta saber que sin lugar a dudas hay hombres dispuestos a amar y a valorar, pero también es importante comprender que en las relaciones saludables tanto el amor como los enamorados permanecen en constante cambio. Es lindo coincidir, el reto está en hacerlo perdurar.