
Los 60 son los nuevos 30

Los "sexalescentes" desafían estereotipos: mayores de 60, activos y plenos. Ejemplos como la Miss Buenos Aires demuestran que los 60 son los nuevos 30.
Por Arianna Córdoba Díaz* Ni la tecnología los atropella, ni andan con bastón. Tienen de 60 años en adelante y disfrutan su vida plenamente. Son la generación que da ejemplo y a la que mucho tienen que aprenderle los "Millennials" y "Centennials". Ni la tecnología los atropella, ni andan con bastón. Tienen de 60 años en adelante y disfrutan su vida plenamente. Ellos son los "sexalescentes", a los que otrora etiquetábamos como "personas de la tercera edad", "ancianitos" o "abuelitos". Mire bien en su entorno y los hallará, manejando con destreza el celular, pendientes de quién les da "like" a sus publicaciones – que no son precisamente recetas de cocina o fórmulas médicas para la artritis o la diabetes- o haciendo ejercicio para tonificar sus carnes u organizando algún paseo con sus amistades. Si bien es cierto que, desafortunadamente, no todos los mayores de 60 pueden disfrutar del vigor de la "sexalescencia", término que cada vez se emplea más para definir personas maduras sin miedos, sin complejos, integrados totalmente a la sociedad económica y laboral y que no ven la necesidad de retirarse para darle paso a que los jóvenes, llenos de inseguridad y ansiedades, vienen demostrando que los 60 son los nuevos 30. Y si no, que lo diga Alejandra Rodríguez, la mujer de 60 años que fue coronada recientemente como "Miss Buenos Aires", quien en franca lid se impuso ante 34 competidoras, entre los 18 y los 73 años, para representar a la capital Argentina en el concurso de belleza para escoger a la representante de ese país en Miss Universo. Ella no es la única, hay numerosos ejemplos en la historia de cómo en edades en las que unos están echándose a morir, otros siguen felices de la vida y son admirables, pues a esas alturas no se acomplejan, no comen del "qué dirán" y aunque manejan redes sociales, no dejan que estas los dominen, ni los definan. Ya con su experiencia y sabiduría se constituyen en personas muy valiosas para la sociedad, pues obvio que es mejor contar con un "sexalescente" que con un "nini", ese grupo de jóvenes que ni trabajan, ni estudian y ni les preocupa ser una carga para su familia. *Jefe de programa de Comunicación Social – Unisinú