
Lo que esperan los jóvenes

Los jóvenes, protagonistas en la política actual, demandan educación de calidad, empleo y bienestar. Su participación activa y la inclusión social son clave para el futuro.
Por Manuel Cadrazco Martelo Los jóvenes fueron en cierta medida protagonistas en la pasada campaña para cada una de las instancias, desde la campaña a Gobernación, pasando por Alcaldías, Concejo y Asamblea. Ya sea acompañando al candidato(a) de su preferencia o incluso colocando su nombre a consideración de los electores. Es claro que siendo los jóvenes una base importante en estas elecciones, estos serán uno de los principales actores en los siguientes cuatro años, tanto tomando protagonismo en las instancias de decisión, como vigilando activamente la gestión de los gobernantes. En un mundo ahora más digitalizado y de nuevas tendencias, era inevitable que esto sucediera, y me refiero a inevitable en el sentido positivo, ya que el cambio generacional que arropa a la política es necesario teniendo en cuenta hacia donde van las tendencias de la gestión pública global. Quienes gobernarán no deben ser ajenos a esto, por lo tanto, una buena política pública de juventud y programas efectivos orientados a esta población son fundamentales; programas que aborden transversalmente temas como el fomento de una educación accesible y relevante, esto es, invertir en la mejora de la educación, asegurando su accesibilidad y relevancia; pues la evidencia académica muestra que una educación de calidad puede aumentar las oportunidades laborales y mejorar la movilidad social de los jóvenes, y sobre todo mejorar las condiciones socioeconómicas. Así mismo, y algo por lo que se ha clamado mucho, es el fomento del empleo, las políticas que promueven el empleo juvenil, como programas de capacitación y subsidios para contratar jóvenes deben estar presente en los planes de desarrollo. Así como programas de salud mental y bienestar; la atención a la salud mental de los jóvenes es crucial, las políticas que proporcionan acceso a servicios de salud mental de calidad pueden ayudar a prevenir problemas de salud mental, bienestar general, y en un componente más amplio, mejorar la calidad de vida, ya se viene hablando de esto con frecuencia Los jóvenes deben ser activos, hay que incentivar la participación de los jóvenes en la toma de decisiones para fortalecer la democracia, y abrir nuevos espacios de participación, que se sientan parte de las decisiones que se están tomando en el territorio, esto acompañado de una visión de inclusión social y diversidad ya que las políticas que abogan por la igualdad de oportunidades, independientemente del origen étnico, género u orientación sexual, son fundamentales para empoderar a los jóvenes y construir una sociedad más justa.