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Opinión

Lo que el cielo no perdona (II)

Félix Manzur Jattin
Félix Manzur Jattin
Columnista
17 de julio de 2023

La violencia política en Colombia, impulsada por la derecha y la Iglesia Católica, marcó el inicio del conflicto. Testimonios revelan persecución y manipulación, comparables a la Alemania nazi.

Por Félix Manzur Jattin En realidad tanto liberales como conservadores fueron víctimas de la violencia desatada por la derecha fascista y oligárquica colombiana, apoyada con entusiasmo por los altos jerarcas de la Iglesia Católica. Oigamos al presbítero Blandón Berrío. La cita puede ser un poco larga, pero es un testimonio fascinante, escrito por alguien que fue testigo presencial de los hechos relatados. "La politiquería y el sectarismo de ambas colectividades llegaron al límite de exacerbación cuando en 1946 aparecieron dos candidatos liberales frente al doctor Mariano Ospina Pérez, que obtuvo el triunfo sobre el adversario dividido. Al amparo de este ilustre patricio, que vale solo como industrial y sociólogo, y que asumió la presidencia el 7 de agosto, comenzó lo que alguien ha llamado "el principio del fin", es decir: la violencia política." "La influencia de la politiquería en las provincias había sido hasta aquí secundaria y pasajera, pero en adelante ese veneno se extendería por todos los rincones de la patria. La consigna era una, nacional y oficial: acabar con el adversario aniquilándolo política, moral y materialmente. Y esta consigna se llevó a la práctica sistemática y metódicamente." "Se inició entonces una campaña cerrada para impedir la cedulación del adversario por todos los medios, especialmente con ayuda de los registradores y delegados del estado civil. Al mismo tiempo se cedulaban menores de edad con partidas de bautismo fraudulentamente expedidas, se violó la ley domiciliaria y hasta los muertos votaron. "Después de la inhabilitación política y electoral seguía la inhabilitación moral. Nada más sencillo, pues esta se ejecutaba desde los púlpitos con arengas incendiarias en contra de los liberales, en los confesionarios y en la recepción de los demás beneficios de la Religión. "Mujeres azuzadas por los curas iban detrás de los hombres, poniéndole a la zambra infernal el condimento de la piedra contra los liberales, contra sus casas de habitación y contra sus comercios, muchos de los cuales fueron inmisericordemente saqueados". ¿No es idéntica esta descripción a los documentales que muestran la persecución contra los judíos en la Alemania nazi, y en una época en que aun estaba fresco el ejemplo hitleriano? La violencia liberal conservadora perjudicó la república y enlutó millares de hogares colombianos.