
Lo escrito, escrito está

El martes de la semana pasada, el Partido de la U publicó en sus redes sociales una foto anunciando una nueva coalición en Córdoba con miras a las elecciones legislativas de 2026. Como todo lo digital, la imagen se viralizó, pero causó molestias entre ciertos militantes de la colectividad. Por eso, antes de 24 horas, decidieron eliminar la fotografía de la discordia de sus plataformas.
Esta semana, tras la polémica desatada por una foto publicada en la página web de la Casa Blanca —en la que, en una carpeta, se alcanzaba a distinguir una imagen creada con inteligencia artificial de Nicolás Maduro y Gustavo Petro luciendo el overol naranja característico de los presidiarios en Estados Unidos—, la fotografía fue retirada de su alojamiento original. Pero no contaban con la astucia de los medios impresos que, como El Meridiano, entre otros, publicaron las controvertidas imágenes en sus ediciones de la mañana. Y ahí, ¿cómo hacen para borrarlas? Quedó la evidencia y quedó claro, una vez más, que lo escrito, escrito está. Por eso, nunca subestimen lo impreso: un libro, un periódico, una revista, un folleto. Por más escenarios digitales que se impongan y se popularicen, la sensación de perdurabilidad que proporciona leer lo escrito —o ver una imagen impresa en papel— es una ventaja real que el ciberespacio no ofrece. Estos casos también invitan a reflexionar sobre la ligereza con la que, de alguna manera, se asume la vida a través de lo digital, donde todo parece ser montar una foto, eliminarla, bloquear a alguien, poner filtros o manipular imágenes. Por ejemplo, cuando una pareja termina su relación afectiva, lo primero que hace es borrar de sus redes los contenidos en los que aparecían juntos y felices, como si con ello el vínculo que los unía nunca hubiera existido. Lo impreso, por su parte, parece tener mayor profundidad. Si bien con el papel también se cometen imprudencias o inexactitudes que generan descontentos, al menos en estos se asume la responsabilidad de los errores: no se “elimina” un hecho, se rectifica o se aclara. Sin ánimo de ofender al ciberespacio y sus maravillosas herramientas, lo impreso seguirá generando, para muchos, una sensación de mayor confiabilidad. *Coordinadora Oficina de Fomento Editorial – Unisinú*