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Opinión

Lo difícil ya está hecho: 30 de El Meridiano

Arianna Córdoba Díaz
Arianna Córdoba Díaz
Columnista
7 de marzo de 2025

Hace 30 años, el periódico El Meridiano transformó la información en Córdoba. Formó audiencias y abrió camino a los medios digitales actuales, cambiando la forma de informarse en la región.

Por Arianna Córdoba Díaz Ahora, cuando estamos acomodados en la tercera década del siglo 21 es relativamente mucho más fácil el montaje de un medio de comunicación dadas las infinitas posibilidades que proporciona la tecnología y los dispositivos asociados a esta. Prácticamente con un celular se toman las fotos, se graban vídeos y entrevistas, se hacen transmisiones en vivo y en fin, solo bastan las ganas, el conocimiento y manos a la obra. Por ello vemos esa proliferación de medios digitales en la región, el país y el mundo. Pero hace 30 años las cosas eran bien distintas y en Córdoba aún más. Para llegar a la infinidad de medios de comunicación -en su mayoría digitales - de los que hoy gozamos y que nos permiten estar al día con lo que ocurre en nuestro terruño de manera profunda y abundante, analizado desde diferentes perspectivas, había que formar audiencias. Sí, acostumbrar al público a estar informado a diario con el acontecer de la región. Hubo que ponerse a la tarea de enseñarle a nuestra gente que todos los días había algo nuevo de lo que enterarse en el Departamento y que era muy importante que la población supiera qué pasaba en este territorio en todas las áreas; pues hasta hace tres décadas, si bien funcionaban algunas emisoras locales y uno que otro periódico – semanario o quincenal- los cordobeses no teníamos más opciones y consumíamos más información nacional que local. Pero todo eso cambió tras concretarse la titánica tarea que decidió emprender la familia Salleg Sofán – fundar un periódico diario con todas las de la ley en Córdoba: El Meridiano, que nació hace 30 años y que, sorteando todo tipo de situaciones, dando las batallas necesarias, ahí lo vemos y lo seguimos leyendo. Apostándole a los mismos principios de hace tres décadas, enfrentando con valentía temporales pero también saboreando las mieles de la gloria, como premios y reconocimientos a su labor informativa a lo largo de todos estos años y quizás la más importante, gozar del afecto y la confianza de su audiencia. Los cordobeses bastante que le debemos a El Meridiano, pues se encargó de hacer lo más difícil -y no hablamos solo del montaje de un periódico con toda la pesada parafernalia que eso implica- sino la de formar audiencias locales y regionales; gracias a la labor emprendida por este periódico “Mi Periódico” como recita su eslogan, es que nos acostumbramos a estar informados de lo que ocurre en nuestro territorio abriendo camino así para que otros medios, en otros formatos, como los digitales que se imponen hoy día, puedan contar con comunidades que los sigan, que los vean, los escuchen y los lean. Gracias, Meridiano. Gracias porque creaste consciencia, destapaste ollas podridas, nos has informando, nos has educado, nos has recreado y, sobre todo, nos has enseñado a abrir los ojos ante lo que ocurre frente a nuestras narices y antes de ti, ni cuenta nos dábamos.