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Opinión

Limpiar el continente de comunistas

Félix Manzur Jattin
Félix Manzur Jattin
Columnista
6 de abril de 2026

En varios países de Europa del Este, como Polonia, se ha desarrollado una política firme contra las ideologías totalitarias que marcaron su pasado. Tras décadas de opresión bajo regímenes comunistas, estas naciones han decidido prohibir la exaltación de sistemas que consideran responsables de pobreza, persecución y atraso económico.

La historia de la antigua Unión Soviética es ilustrativa. El país que instauró el marxismo-leninismo terminó reconociendo el fracaso de su modelo. A finales del siglo XX, las reformas de glasnost (apertura) y perestroika (reconstrucción) impulsadas por Mijaíl Gorbachov evidenciaron el agotamiento del sistema centralizado. La economía colapsada, la escasez de bienes y el deterioro social obligaron a abandonar el comunismo y transitar hacia esquemas de mercado. En América Latina, los casos de Cuba, Venezuela y Nicaragua reflejan profundas crisis económicas y sociales. En Cuba, estudios independientes estiman que hasta un 89 % de la población vive en condiciones de pobreza o supervivencia. En Venezuela, pese a su riqueza petrolera, se ha reportado una pobreza cercana al 86 % y una contracción económica severa. Estas cifras se traducen en migraciones masivas, escasez de alimentos, colapso de servicios públicos y deterioro institucional. El modelo centralizado, con control estatal de la economía y restricciones a la iniciativa privada, ha sido señalado por críticos como un factor que limita la productividad, desalienta la inversión y genera dependencia del Estado. A esto se suma, en muchos casos, la concentración del poder político y la reducción de libertades. El debate sigue abierto. Mientras algunos defienden la idea de justicia social que inspiró estas doctrinas, otros consideran que su aplicación histórica ha derivado en pobreza estructural y falta de libertades. Europa del Este ha optado por cerrar ese capítulo. América Latina aún enfrenta las consecuencias y el desafío de definir su rumbo.