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Opinión

Lección aprendida

Redacción M.C.
Redacción M.C.
Columnista
28 de enero de 2025

Gustavo Petro desafió a EE. UU., pero la diplomacia colombiana cedió ante Trump. La tensión entre ambos países evidenció la dependencia y el costo de un posible rompimiento.

Nunca antes en la historia un presidente de Colombia había puesto en vilo las relaciones de toda índole con el principal socio estratégico, Estados Unidos. Gustavo Petro decidió retar al recién posesionado mandatario estadounidense, Donald Trump, quien no dudó en demostrar quién pierde ante un eventual rompimiento de acuerdos entre ambas naciones. Petro debe entender que la diplomacia del país no se maneja al capricho de sus deseos, esa no es una condición individual, sino de Estado y a eso debe someterse para no acabar de tajo con las relaciones históricas que se han tenido con el coloso del norte. La jugada le salió mal al presidente de los colombianos y su narrativa de la dignidad quedó por el suelo accediendo a todos los requerimientos de Trump. El mandatario colombiano quedó con matrícula condicional y cualquier desliz podría salir más costoso. Ellos son los principales aliados comerciales del país, pero Colombia no está entre los 20 primeros proveedores de Estados Unidos. Petro y el país tenían todas las de perder. La lección debe quedar aprendida, pero con el primer mandatario de los colombianos todo es impredecible y seguramente volverá a provocar la ira de Trump, que ya dio señales que poco le importa este país. Por fortuna, Estados Unidos frenó las sanciones por las imprudencias de Gustavo Petro.