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Opinión

Le quedamos debiendo a Piedad Córdoba

Andrés Gómez García
Andrés Gómez García
Columnista
28 de enero de 2024

El funeral de Piedad Córdoba, con honores de la Policía Nacional, generó controversia. Se cuestiona su rol, ligada a las FARC y a Chávez, y su presunta participación en negocios ilícitos.

Por Andrés Gómez García El pasado 22 de enero se llevó a cabo un funeral de estado por la muerte de Piedad Córdoba con un montaje circense del Gobierno Petro. Según las imágenes tomadas en el Senado vimos honores por parte de la Policía Nacional, llorantina colectiva de los Mamertos exaltando la beneficiosa labor de Piedad para las negritudes y los pobres en concordancia con el trino Petro en X. Lo más aberrante fue ver a la Policía Nacional cargar el féretro de Piedad Córdoba ya que han sido los miembros de esa institución los que más muertos, prolongados secuestros, humillaciones y torturas padecieron a causa de las Farc, rindiendo honores a Piedad Córdoba, miembro principal de las Farc con el alias de Teodora Bolívar según la información del computador incautado al abatido Raúl Reyes. Guanumen, estratega político del Petrismo - el de la frase "hay que mover las líneas éticas" - sugirió aprovechar la muerte de Córdoba para darle aire a Petro quien está en caída libre por toda la corrupción y desgobierno imperantes, pero la realidad no se puede maquillar: Preguntémosle al General Luis Mendieta y sus hombres quienes permanecieron 11 años secuestrados por las Farc, muchos muriendo en cautiverio, a Ingrid Betancur, a John Frank Pinchao, a los tres contratistas norteamericanos, si Piedad era la heroína que nos quieren presentar en esta narrativa Petrista. Piedad Córdoba mantuvo una estrecha relación personal y política con el dictador venezolano Hugo Chávez. Viajaba constantemente a Venezuela y en varios discursos de apoyo a Chávez denigró de Colombia y, usufructuando de su relación con Chávez controlaban la vida de los secuestrados como hicieron con Íngrid Betancourt sobre quién Piedad aconsejó dilatar el momento de su liberación para obtener beneficios para su aspiración presidencial. Afortunadamente la operación Jaque, diseñada y ejecutada por el ejército Colombiano liberó a Íngrid y otros secuestrados poniendo fin al sufrimiento para ellos y sus familias, desenmascarando a Piedad Córdoba de su falso rol de libertadora de secuestrados. Nunca participó en la liberación de secuestrados por altruismo. Su motivación era un interés maquiavélico para obtener el poder en Colombia. Posteriormente se dedicó a ganar dinero por su estrecho contacto con el dictador Maduro logrando la recuperación de millonarias deudas en dólares, no pagadas por el régimen venezolano a empresas colombianas que habían exportado a Venezuela, mediante el cobro de altísimas comisiones. Piedad Cordoba presentó a Alex Saab con Nicolás Maduro sociedad con la que robaron millones de dólares de Venezuela con toda clase de negocios ilícitos, lavando activos con las cajas de los alimentos Clap despachadas por carteles del narcotráfico Mexicano. Recientemente fue llamada a indagatoria por la Corte Suprema de Justicia por varias denuncias acerca de su actuar delictivo y enriquecimiento ilícito.