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Opinión

¿Le daremos otra oportunidad al Café Córdoba?

José Armando Benítez Tuirán
José Armando Benítez Tuirán
Columnista
29 de mayo de 2025

El Café Córdoba, símbolo de la identidad cordobesa, enfrenta una crisis tras un cambio en su sabor. ¿Logrará recuperar la confianza de sus consumidores y su lugar en la memoria colectiva?

Por José Armando Benítez Tuirán El Café Córdoba no es, ni será, ni ha sido jamás, por más que nos duela; el mejor café del mundo. Ni de lejos. Lo que sí ha sido siempre; es el café que identifica a la gente cordobesa. Pues cuando la olla tiznada de humo hierve, cuando el líquido marrón oscuro pasa por el colador de tela, cuando el aroma del tinto humeante invade las estancias de la casa, se sabe a leguas que se trata de café Córdoba. En torno a un tinto, un café con leche o un 'terciao' de Café Córdoba se han tejido vivencias que están grabadas en nuestra memoria. Por eso beber una taza del café que más nos representa es un viaje al pasado, una experiencia de tiempos que se añoran, un recorrido por pasajes tristes y alegres en los que siempre ha estado presente esa bebida caliente. Y es que el olor y el sabor del Café Córdoba han acompañado a miles de cordobeses cada madrugada, cada mañana y cada tarde de sus vidas. De aquí que el cambio en el sabor del producto, ocurrido hace unos meses, haya sido una hecatombe social y haya causado un caos en la cotidianidad cordobesa. La empresa, infortunadamente, no solventó de la mejor manera la situación. Pues el mensaje de que, había sido una remesa elaborada con cafés de nuevos proveedores que manejaban variedades distintas a las que nos tiene acostumbrados Café Córdoba, no fue contundente, no tuvo la fuerza que sí tuvieron las voces que en redes sociales criticaron tan abiertamente el producto. Creo que pecaron por no recoger, o no avisar que recogerían, esos lotes. Pienso también que debieron poner un sello que diferenciara al producto que hoy elaboran y distribuyen, y que tiene el sabor y el aroma de siempre. La marca Frisby en una disputa internacional ha tenido el apoyo del pueblo colombiano. ¿Será que los cordobeses no le vamos a dar otra oportunidad a la marca del café que más nos representa? ¿Cambiará por siempre nuestra gente el aroma que inundaba las mañanas por olores de cafés de supermercados? La palabra la tenemos los consumidores. Aunque a Café Córdoba no le vendría mal una campaña para recuperar la confianza de su gente. Yo que he vuelto a Cataluña con mi maleta repleta de Café Córdoba, les aseguro que cada mañana al despertar evoco mi tierra cordobesa con ese aroma. ¿Y tú, le vas a dar otra oportunidad al Café Córdoba?