
Las reacciones ante la caída del PIB

El PIB colombiano cayó un 0.3% en el tercer trimestre, con la construcción y manufactura como sectores más afectados por la falta de inversión. Expertos piden medidas urgentes.
Por Francisco Montes Vergara La caída del Producto Interno en el tercer trimestre del presente año hacia el lado negativo, con una variación del menos 0.3 por ciento, encendió alarmas en los sectores. Esto condujo a los expertos a revisar cifras. Lo encontrado es que el sector que más contribuyó a la caída fue la construcción y el manufacturero. La razón para ello es la falta de inversión. La construcción impactó negativamente en ocho por ciento. Dentro del sector, la actividad que más cayó fue la construcción de carreteras, proyectos de servicios públicos y en general obras de ingeniería civil, la desbancada en este campo fue 15 por ciento. El sector manufacturero, conformado principalmente con: elaboración de productos alimenticios; bebidas; conservación de carnes; productos cárnicos de bovinos, bufalinos, porcinos y otras carnes. Fabricación de productos textiles; confección de prendas de vestir; curtido de cueros; fabricación de calzado. Transformación de la madera en productos como papel y cartón. Fabricación de muebles y colchones. Fabricación de productos metalúrgicos básicos; elaborados de metal, excepto maquinaria y equipo; fabricación de aparatos eléctricos, reparación especializada de maquinaria y equipo. Fabricación de sustancias y productos químicos; productos farmacéuticos, sustancias químicas medicinales, entre otras. Dentro de este conglomerado hay disminuciones que llegan hasta 38.9 por ciento. La que más creció llegó al 8.4 por ciento. El sector en total, después de la ponderación de las actividades, disminuyó en su conjunto el 6.2. Los resultados dados sobre el crecimiento se produjeron el 15 de noviembre al finalizar la jornada laboral y un día después fue el partido entre Colombia y Brasil. Parecía opacarse el impacto que estaba generando el PIB sobre la economía y el bienestar de los colombianos; pues dio la sensación de que la ciudadanía tuvo más preocupación y de paso ansiedad el 16 en la noche por los resultados del partido y por el alboroto que se formó en el estadio de Barranquilla. Estos son unos hechos que nos permiten medir la objetividad en cuanto a pronunciamientos que existe en ocasiones con los asuntos económicos y políticos. Pasó la turbulencia futbolística combinada con política y fue cuando días después vimos al presidente Petro reuniéndose con los gremios. La situación exige urgentemente tomar decisiones de inversión en la economía Colombia. Esas decisiones ya no deben estar sólo en cabeza del gobierno nacional. Debe existir la iniciativa desde los departamentos.