
La viga en el ego de Petro

El presidente Petro critica a Israel mientras Colombia sufre por la violencia. El conflicto armado, que abarca más que Gaza, desplaza y asesina a miles, ¿hipocresía? Análisis y cifras de la crisis.
Por Luis Felipe Henao Una de las parábolas más conocidas de la Biblia es la de la viga en el ojo. El sabio texto señala algo totalmente aplicable a las palabras del Presidente sobre Palestina: "¿Por qué miras la paja que tiene tu hermano en el ojo y no te fijas en el tronco que tú tienes en el tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero el tronco de tu ojo y así podrás ver bien para sacar la paja del ojo de tu hermano". Así ha tomado todo el mundo civilizado las palabras sobre Israel de Gustavo Petro, el gobernante del país donde la mitad del territorio está controlado por más de 15 grupos al margen de la ley que mantienen a millones de personas en el terror de la guerra. Este 23 de agosto el Comité Internacional de la Cruz Roja publicó el reporte sobre el conflicto en el primer semestre de 2023, y las cifras son aterradoras: en ese lapso, 26.915 personas se desplazaron de forma masiva y otras 34.212 lo hicieron de manera individual, se presentaron 162 víctimas de diferentes tipos de artefactos explosivos, 22.755 personas estuvieron confinadas y cientos de líderes fueron asesinados. Dentro de todas las regiones hay una en la que el conflicto armado tiene más consecuencias que en Israel: Nariño y el Cauca. Indepaz registra que desde 2020 han sido asesinatos 143 líderes sociales y se han presentado 33 masacres, mientras que la Defensoría del Pueblo advirtió que el Cauca registra el récord de tener mayor reclutamiento ilegal de menores y por esa razón el Gobierno los iba a premiar con el honroso reconocimiento de abrir las urnas al lado del Ejército, un acto de humillación más para nuestras fuerzas militares. El 70 % de ambos departamentos es dominado por grupos al margen de la ley, donde operan 7 frentes y 6 columnas de las disidencias, 4 del Eln y grupos neoparamilitares financiados por el cártel de Sinaloa, que ya ni siquiera saca la droga por Tumaco y Guapi, sino que lo hace desde la costa ecuatoriana. Este conflicto dejó de ser nacional, se extendió a Ecuador, en donde las bandas criminales de influencia colombiana tienen en zozobra a nuestros vecinos. El asesinato del excandidato presidencial Antonio Villavicencio fue cometido por colombianos asociados a bandas binacionales que tienen un control de una zona más grande que Israel, el Líbano y Jordania. Seamos sinceros, a Petro no le importa la situación de Palestina. Si se examinan los tuits que ha colocado en las últimas semanas, todos tienen el mismo objetivo: destacar que él había denunciado la ocupación israelí de Palestina para mostrarlo como un líder internacional. Su ego insaciable lo ha llevado a repetir en incontables ocasiones que él habló de la situación de Palestina ante la ONU, cosa que han hecho cientos de verdaderos líderes mundiales que han buscado la paz, hace mucho tiempo. Mientras el presidente Petro vacacionaba en Hawái, enalteciéndose de ser el líder elegido para solucionar la situación de Palestina, la mitad de Colombia ardía, quemaban la Registraduría de Gamarra, Cesar. En el sur de Bolívar se presentan retenes del Eln, nos convertimos en una vergüenza internacional con el secuestro de los padres de Lucho Díaz, posiblemente a manos de los consentidos guerrilleros del Eln, al mando de alias Mateo. Nuestra guerra nacional en el Cauca y Nariño abarca una zona mucho más grande que Gaza, y sus habitantes deben soportar cómo las disidencias masacran líderes sociales, reclutan niños y desplazan a cientos de miles de personas. Más bien le haría al presidente Petro mirar la viga que tiene en el ojo y no meterse en problemas que ni entiende ni puede solucionar. P. D. Lo que se vivió en la jornada más violenta de las últimas dos décadas fue un plebiscito contra el mal gobierno, que nos entregó a los grupos armados, sacrificando la seguridad y asesinando la paz, hoy vivimos más violencia que hace un año.