
La selección y el sombrero vueltiao

La polémica por un sombrero vueltiao falso en la Copa América desató indignación. El gobernador de Córdoba respondió regalando sombreros originales a la selección, impulsando la artesanía local.
Por José Armando Benítez Tuirán Fue emocionante cuando Richard Ríos, con un sombrero vueltiao sobre su cabeza, entró al estadio en el que se jugaba el partido contra Uruguay en la semifinal de la Copa América de Fútbol 2024, que se realizó hace pocos meses en Estados Unidos. Fue indignante, como mínimo, cuando se supo que dicho sombrero no era ni siquiera un quinceano (el sombrero vueltiao quizás de menos valor), sino que era una copia, una vil imitación de nuestra artesanía más representativa. Y es que el sombrero vueltiao que es un producto artesano que genera empleo en la población indígena de nuestro departamento, fue declarado símbolo cultural de la nación por el Congreso de la República en 2004 y en 2021, declarado referente cultural, material y artesanal de la región Andina por el Parlamento Andino. De aquí la indignación de los artesanos de nuestro departamento y de los cordobeses en general. El alcalde de Tuchín, más conmocionado todavía, quemó uno de esos sombreros de imitación, que manifestó vienen desde Asia, a invadir el mercado local. Fue un acto para Intentar llamar la atención y protestar por la entrada al país de este producto que está haciendo daño a la economía artesana de su municipio. Se creía que eran sombreros chinos, pero resultaron siendo fabricados en el departamento de Nariño, donde también generan empleo con su elaboración. Por lo que la protesta del alcalde perdió fuerza. Sin embargo, el gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta hizo una atrevida jugada para llamar la atención sobre la importancia de que los futbolistas que representan al país en la selección colombiana de fútbol, luzcan sombreros vueltiaos originales, y que sirvan de vitrina al mundo, para la artesanía más emblemática de Tuchín y de Córdoba. El video, que se hizo viral, muestra al gobernador entregando en mano de cada integrante del seleccionado patrio, una llamativa caja que contenía un hermoso sombrero. Son los actos pensados, planeados y con un aporte positivo, los que pueden cambiar las dinámicas adversas. No vale de nada quejarse y protestar, se necesita actuar, actuar en la promoción de nuestros productos. Y no se me ocurre mejor manera que la iniciativa que se desarrolló desde la gobernación de Córdoba. Menos palabrerío, menos shows y más acciones positivas, ese es el camino para conseguir transformar realidades. Abandonar la queja y actuar para defender lo nuestro es el camino correcto. Que viva el sombrero vueltiao.