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Opinión

La regla fiscal y los planes de transición Energética

Rafael Nieto Loaiza
Rafael Nieto Loaiza
Columnista
4 de octubre de 2023

El debate sobre flexibilizar la regla fiscal en Colombia se intensifica. Aunque la transición energética es prioritaria, expertos sugieren cautela por el desafiante panorama financiero actual.

Por Rafael Negrete Quintero La semana pasada, las declaraciones del director del Departamento Nacional de Planeación (DNP), Jorge Iván González, avivaron el debate en torno a la flexibilización de la regla fiscal. El motivo detrás de esta propuesta es la necesidad de financiar la transición energética en Colombia sin afectar la balanza fiscal del país. Aunque la preocupación por asegurar recursos para este cambio hacia una economía con menores emisiones es comprensible y compartida por muchos, debemos ser cautelosos en cuanto al momento oportuno para introducir modificaciones en la regla fiscal. En primer lugar, es importante señalar que, tras las declaraciones iniciales, tanto el director del DNP como otros funcionarios del equipo económico gubernamental reafirmaron su compromiso con el cumplimiento riguroso de la normativa actual. Sin embargo, vale la pena destacar algunos puntos sobre por qué cualquier intento de flexibilización resultaría inconveniente en la actualidad. En primer lugar, a pesar de los considerables ingresos adicionales que han llegado a las arcas públicas gracias a reformas tributarias y a los precios internacionales del petróleo, el panorama de las finanzas públicas sigue siendo desafiante. Las demandas de recursos estatales continúan aumentando, especialmente a raíz de las promesas de cambio del presidente Gustavo Petro. Además, el legado de la respuesta gubernamental a la pandemia de Covid-19 aún pesa en el presupuesto. En segundo lugar, se prevé que el déficit para 2023 alcance el 4,3% del PIB, con un ligero aumento estimado para el año siguiente. La deuda neta también se encuentra en niveles preocupantes, llegando al 57,1% del PIB. Incluso ya en la discusión del presupuesto para 2024, surgieron preocupaciones sobre posibles incumplimientos de la regla fiscal. El espacio de maniobra en materia de finanzas públicas es limitado en la actualidad. El mayor desafío radica en asegurar que el gasto público se utilice de manera estratégica, eficiente y sin corrupción. En lugar de debatir excepciones a las reglas fiscales, debemos centrarnos en gastar con sabiduría y prudencia. La transición energética es una prioridad para este gobierno, pero debe abordarse con responsabilidad. Es crucial que cualquier modificación en la regla fiscal esté respaldada por un sólido fundamento técnico y planes claros. La prudencia fiscal sigue siendo esencial para mantener la estabilidad económica del país en un mundo convulsionado por guerras, recuperación post pandemia y elecciones en las potencias.