Cargando indicadores...
Córdoba Logo
Imagen del artículo
Opinión

La Puntica No Má

Ensuncho De La Bárcena
Ensuncho De La Bárcena
Columnista
16 de febrero de 2024

Un domingo de Carnaval, la magia se desata. Colores vibrantes, música contagiosa y un performance colectivo transforman las calles en un torbellino de alegría y libertad.

Por Ensuncho De La Bárcena Esa mañana me levanté temprano. Me encanta ducharme a la hora en la que el mundo es una suma de trinos y esperanza. Ningún otro baño lo disfruto tanto como el del domingo de Carnaval. Un sinfín de imágenes pasa por mi mente como un reel sicodélico, me aplico el jabón y veo al agua recorrer mis 184 centímetros destilando colores de este y otros planetas. Predominan el fucsia, el verde y el dorado. Suenan en mi cabeza las pequeñas trenzas hechas por la reina artesana del cabello @peinadoecoco. Los colores que ahora desaguan por el sifón han estado sobre mi piel durante 24 horas. Gracias a Edelfida, maquilladora y mamá de mi brother @edbernaal, actor con quien comparto rol en La Sociedad de La Cumbia y que acá está de coordinador. La realidad imita al arte. En el patio pillo a la encantadora @pandoranight como parte del vacile. El gran @fitnessjunkiesv finaliza mi maquillaje con una cruz blanca por ambos lados. Mi llave @coqui_cositas_lindas acentúa los colores del Marqués del San Jorge con su aerógrafo real. Al lado mío la bella @lisaumet, de Bomba Estéreo, pinta unas rosas y le da los últimos retoques a su personaje. Estamos listos. Hace 25 años comenzó este amor, en el patio de @ingridjamis y @danielartangulo en compañía de otro par de genios: @flaviarosalesh y @zulupadilla con el tiempo se fueron algunos recochEros y llegamos otros. Así es la vida. Tomo la bandera con ambas manos. Bailo con ella y la brisa juega con mi afro mientras pido permiso a nuestro padre Sol para que nos pechiche durante la Batalla de Flores. Este año compartimos nuestro performance colectivo, "Rompe el estuche y brilla el peluche", desde el @carnavaldela44. Nos acompañan grupos de millo, con cantantes, maracas y tambores. Nuestro goce se toma la calle 74. Al ingresar al desfile, su director nos dice: "¡Bienvenidos al carnaval del pueblo!" ¡Cuánto honor! El performance de este viajero sanjorgense en esta cofradía galáctica, exquisita y arrecha, revela su título a medida que avanzamos, cuadra a cuadra, rumbo al sur: "La Poesía guiando al pueblo". Una vuelta de tuerca a la pintura de Delacroix. Como nuestra batalla es de alegría, no tenemos armas sino instrumentos de amor: música, baile, dignidad, risa y, por supuesto, libertad en clave Caribe. Sin joder ni matar a nadie. ¡Pura sabrosura pal mundo! De la Plaza de La Paz seguimos bailando varias cuadras más, hasta llegar a Barrio Abajo a tomar sancocho y gozar la icónica fiesta puntera que estuvo bien cósmica. ¡Qué banquete sonoro nos comimos! Este Carnaval fue más que orgásmico.